Encuentro Nacional de delegados diocesanos

El pasado 29 y 30 de marzo tuvo lugar el encuentro de delegados diocesanos en Buenos Aires para trazar las líneas de acción y las prioridades pastorales. Además, hubo preparativos para la Semana Social.

 

La Pastoral Social se compromete a ser misionera de esperanza en espacios vulnerables

 

Delegados de las diferentes diócesis del país, junto a miembros de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS), se reunieron los días 29 y 30 de marzo en Buenos Aires, para reflexionar sobre la realidad actual y plantearse cuál es el aporte que la Iglesia puede hacer en vistas a la construcción de una sociedad más fraterna.

La última jornada del Encuentro Nacional de Delegados Diocesanos de Pastoral Social comenzó con la misa presidida por monseñor Carlos Tissera, obispo de Quilmes, quien en su homilía destacó al beato Eduardo Pironio, el «profeta de esperanza», que en tiempos difíciles supo predicarla y vivirla poniendo luz en situaciones que parecían no tener salida.

El prelado quilmeño animó también a ser, como Pastoral Social, misioneros de esperanza en los espacios vulnerados a los que ‘estamos llamados a llevar el Evangelio».

A continuación, se presentó la Comisión Nacional Justicia y Paz, cuyos miembros expusieron los deseos de trabajar orgánicamente con la CEPAS.

Seguidamente, se formaron grupos para que, con el método de la conversación espiritual, ofrecieran ideas relacionadas con el objetivo, el título, el contenido y la metodología de la Semana Social, que se realizará en Mar del Plata el 8, 9 y 10 de agosto. Dos de los temas más sugeridos fue los diez años desde la publicación de la encíclica Laudato si’ y el cuidado de la Casa Común. Los aportes se seguirán madurando hasta llegar a un consenso final para esas jornadas.

 

Carta pastoral de nuestro Arzobispo

En el marco del año jubilar, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva  presenta su carta pastoral inspirada en documentos del Papa Francisco, particularmente en Gaudete et exultate.

 

 

El Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, presenta una nueva Carta Pastoral titulada «Vive Cristo, nuestra esperanza«. En el marco del año jubilar en el que el Papa Francisco invita a ser «Peregrinos de esperanza», García Cuerva invita a la iglesia porteña a pensar los proyectos pastorales como un proceso, «un camino que vamos recorriendo juntos».

En el documento dirigido a todos los fieles de la Arquidiócesis, García Cuerva comparte sus reflexiones acerca del camino que recorre la Iglesia en Buenos Aires, algunas notas sobre la esperanza cristiana y las realidades de la ciudad que más necesitan de la esperanza y la alegría de la Buena Noticia de Jesús. También comparte algunas consignas que invitan a la reflexión personal y al compromiso de los católicos desde su lugar en la sociedad.

Descargar la Carta pastoral 2025: «Vive Cristo, nuestra esperanza».

La Iglesia está inmersa en una realidad social, cultural, histórica. «La Iglesia no puede estar ajena a la realidad; está llamada a escuchar y ver los signos de los tiempos, para hacer de la historia, con sus complejidades y contradicciones, una historia de salvación», dice el Arzobispo, quien invita a transformar los signos de los tiempos en signos de esperanza.

Consciente de que el camino de alegría y esperanza que propone en sus dos cartas pastorales, no será sencillo. Por esos insiste en no caminar solos: «Que, entre nosotros, nos sostengamos también en la esperanza de los amigos, de aquellos compañeros de camino, hermanos de la vida, con los cuales seguimos peregrinando», y concluye: «En definitiva, se trata de apostar una vez más por la fraternidad, la reconciliación, y el amor al prójimo».

 

 

Mensaje del Papa para la Cuaresma: “Caminemos juntos en la esperanza”

El Santo Padre reflexiona en su mensaje para la Cuaresma del Año jubilar sobre el “caminar juntos”, planteando tres llamados a la conversión: como peregrinos, en la sinodalidad, y la esperanza.

 

 

“Con el signo penitencial de las cenizas en la cabeza, iniciamos la peregrinación anual de la santa Cuaresma, en la fe y en la esperanza”, expresa el Papa Francisco en su mensaje para el tiempo litúrgico de la Cuaresma 2025 que publica este 25 de febrero la Oficina de Prensa de la Santa Sede: “Caminemos juntos en la esperanza”.

Para la Cuaresma, que este año comprende del 5 de marzo al 17 abril, “enriquecida por la gracia del Año jubilar”, el Papa Francisco reflexiona sobre el significado de “caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria”.

LEA AQUÍ EL TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE PARA LA CUARESMA 2025

 

Conferencia del Dr. Juan Carlos Torre sobre «El impulso igualitario en la trayectoria de la sociedad argentina»

Conferencia del Dr. Juan Carlos Torre en la XXVI Jornada de Pastoral Social. Su presentación giró en torno a «una constatación se impone: Argentina no fue una sociedad propicia para que arraigara en ella la deferencia y se convirtiera en un eje de la psicología social de los argentinos.»

 

 

«Al delinear el inquietante panorama que tenemos por delante, después de haber hecho un rápido recorrido por nuestra historia, no lo hice para convocarlos a asistir a un funeral, el funeral de lo que he llamado el impulso igualitario de la idiosincrasia argentina. A mi juicio, éste no se ha extinguido del todo, sólo que su fulgor ya no brilla como antes y ciertamente no llega a todos. He hablado de él por dos razones. La primera es para recordar que, más allá de los antagonismos políticos que nos son tan familiares, un motor principal de la historia argentina ha sido la pasión por la igualdad» sostiene Torre en uno de los tramos de su presentación.

«La segunda es para que nos sirva de inspiración a la hora de decidir qué hacer frente a la difícil coyuntura económica actual. En la encrucijada tenemos dos opciones. Por un lado, la que es promovida desde las esferas oficiales con un llamado a romper filas, alentando a que cada cual se las arregle por su cuenta en busca de una salida individual. Por otro, la que está más en sintonía con un espíritu de fraternidad y apunta a que el esfuerzo sea hecho entre todos y que los costos se distribuyan en forma equitativa.»

Abogando a favor de esta segunda opción, Juan Carlos Torre se pregunta ¿Cómo hacerla efectiva? Ccómo llevarla a cabo? «Es tarea de ustedes y de su compromiso con el bien común, como lo quiere la consigna de la Pastoral Social» señaló finalmente.

 

Conferencia del Pbro. Carlos Accaputo sobre la Amistad Social

El Pbro. Carlos Accaputo ofreció una conferencia sobre «La Amistad Social: Camino para la paz y el desarrollo integral con Libertad, Igualdad y Fraternidad» en que reflexiona sobre la necesidad de construir un orden social y político fundamentado en la caridad social y el respeto a la dignidad humana, priorizando un desarrollo integral, solidario y sostenible que garantice los derechos fundamentales de todas las personas y pueblos. Se enfatiza que los derechos individuales deben estar armonizados con el bien común para evitar conflictos y desigualdades.

 

«Es hora de saber cómo diseñar una cultura que privilegie el diálogo como forma de encuentro, la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la preocupación por una sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones. El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la gente y su cultura, no es una clase, una fracción, un grupo, una élite. No necesitamos un proyecto de unos pocos para unos pocos, o una minoría ilustrada o testimonial que se apropie de un sentimiento colectivo. Se trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto social y cultural» sostuvo el Pbro. Accaputo en el tramo final de su confrencia haciendo alusión a la exhortación apostólica Evangelii Gaudium.

Finalmente hizo un llamado a que los «gobernantes y los poderes financieros levanten la mirada y amplíen sus perspectivas, que procuren que haya trabajo digno, educación y cuidado de la salud para todos los ciudadanos. ¿Y por qué no acudir a Dios para que inspire sus planes?.»

 

Jorge Macri pidió construir una sociedad con nuevos compromisos y menos confrontaciones

Bajo la premisa de «Fraternidad y amistad social: caminos para la paz y el desarrollo integra», Jorge Macri abrió la Jornada Pastoral Arquidiocesana. Y resaltó la construcción de una sociedad más solidaria y fraterna, además de fomentar el diálogo y la reflexión sobre temas sociales y promover la participación activa de la comunidad en la búsqueda del bien común.

 

«Siento una profunda sintonía con la temática elegida: caminar por la paz y el desarrollo integral. Ambos conceptos son decisivos para quienes lideramos este momento complejo. Poner en primer lugar a cada persona y tener sensibilidad integral reflejan la mirada humanista que compartimos. La cultura de la “y” refleja que estamos dejando atrás la Argentina de confrontaciones estériles y binarias. Hay que hacer un gran esfuerzo para dejar de lado la “o”. Es un eje con el que queremos trabajar en nuestro Gobierno. Es un desafío enorme, aún en medio de las diferencias”, dijo Jorge Macri en el auditorio de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina, en Almagro.

 

Lo recibió el padre Carlos Accaputo -que preside la Comisión de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires-, y lo acompañó el secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo. La Pastoral Social de la Ciudad es una iniciativa de la Iglesia Católica que tiene como objetivo promover el diálogo y la acción en torno a temas sociales, políticos y económicos. Genera espacios de diálogo entre diversos actores de la vida pública, promoviendo el bien común según los principios del Evangelio y las enseñanzas del Papa Francisco.

 

En su discurso, Jorge Macri explicó que la Ciudad da respuestas frente a la actual situación social y remarcó que el diálogo interreligioso ha sido un pilar fundamental para enfrentar estos problemas: “Estamos transitando un cambio de época, plagado de incertidumbre y esperanza. Este es un momento que requiere firmeza con las ideas, pero sensibilidad con cada persona. Siempre digo que el líder define el rumbo, pero el ritmo lo marca el último de la fila. Ir a buscar al último de la fila es un desafío constante, que se convierte hoy en una prioridad. Y esto lo tenemos muy claro desde la gestión”, sostuvo.

Pompeo, en tanto, agregó que “la pastoral social fomenta año tras año en nuestra Ciudad un diálogo fecundo que fortalece la fraternidad y la amistad social, pilares esenciales para construir la paz y promover el desarrollo integral de todas las personas”.

 

 

En su exposición también se refirió al abordaje de la maternidad y la vida laboral; la primera infancia; el paso de la educación al aprendizaje; y el ataque a la ludopatía infantil. “El uso del celular nos planteó una pandemia silenciosa: la ludopatía infantil, vinculada a la tecnoadicción. Nuestra posición es clara y la siento muy en sintonía con lo que expresó recientemente el Santo Padre: niños y apuestas, ¡no! Apostar no es un juego, es una adicción. El daño que causan las apuestas a la salud socioemocional es brutal”, explicó.

Y en el cierre, dejó como mensaje: “En febrero tuve la inmensa alegría de visitar al Papa Francisco. Conversamos sobre un concepto que siento muy propio: llegar antes de los problemas. Me gustó el concepto de llegar antes. Como escribió algún poeta, eso de llegar antes me hace acordar al concepto de madrugar a la aurora. Le diría a los porteños, y a los argentinos en general: que no se dejen madrugar, que lleguen antes. Que no se dejen madrugar por el desánimo, el enojo, por la sensación de que no hay futuro, de que todo está perdido. Hay esperanza. Cuenten conmigo y con todo mi equipo de gestión para ir en ese sentido”.

 

¡Este es el programa de nuestra XXVI Jornada de Pastoral Social!

Presentamos a quienes nos acompañarán este año en la XXVI Jornada de Pastoral Social que será el próximo sábado 23 de noviembre de 10 a 17 en al Auditorio FOETRA.

 

 

¡Nuestra XXVI Jornada de Pastoral Social ya tiene fecha!

Será el sábado 23 de noviembre en el Auditorio FOETRA. ¡Inscribite online para participar del encuentro!

 

El proximo sábado 23 de noviembre desde las 10 hs tendrá lugar la XXVI Jornada de Pastoral Social de nuestra arquidiócesis en el Auditorio FOETRA (Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina) ubicado en Hipólito Yrigoyen 3171, del barrio porteño de Almagro.

 

PARA INSCRIBIRTE hace click aca

⌈Próximamente estará disponible el Programa⌋

Nueva publicación sobre el Cura Brochero

Desde la Comisión de Pastoral Social acompañamos la próxima publicación de este libro preparado por el Equipo de Retiros Populares Cura Brochero. En él no sólo se nos acercan valiosas semblanzas sobre la vida este gran sacerdote argentino, sino que también se nos comparte una rica experiencia pastoral de servicio a la fe de nuestro pueblo.

 

 

«Habiendo propuesto en más de una oportunidad desde la Pastoral Social la figura de este gran pastor que supo conjugar de modo admirable la fe con la promoción humana y la vocación sacerdotal con su empeño patriótico de ciudadano, celebramos que pronto podamos tener este trabajo en nuestras manos y hacemos votos para que su lectura enriquezca nuestra reflexión para el tiempo presente y ayude para que esta obra de evangelización popular pueda continuar con el apoyo de muchos» referencia el padre Carlos Accaputo sobre la obra.

 

PEDIDO VIA WHATSAPP

¿Quién fue el Padre Carlos Mugica?

Asesinado el 11 mayo 1974, era miembro del clero de Buenos Aires y fundador del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo y del movimiento de Curas Villeros.
Inició el Mes Mugica

 

Sacerdote católico argentino (7 octubre 1930-11 mayo 1974), miembro del clero de Buenos Aires y fundador del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo y del movimiento de Curas Villeros. Vivió su tiempo histórico con pasión y clara opción por los más pobres. Murió asesinado, víctima de los tiempos violentos en los que le tocó vivir. Sus restos descansan en la parroquia Cristo Obrero desde el año 1999. El Papa Francisco dijo de él: “Fue un gran sacerdote que luchaba por la justicia”.

El padre Mugica después de sufrir el primer atentado contra su vida, en agosto de 1971, decía: “¡Nada ni nadie me impedirá servir a Jesucristo y a su Iglesia, luchando junto a los pobres por su liberación! ¡Si es que el Señor me concede el privilegio, que no merezco, de perder la vida en esta empresa, estoy a su disposición!” .P. Carlos Mugica

Ahora bien, no hay que acercarse a la figura del padre Carlos Mugica como a alguien que actuó aisladamente, sino que Él pertenece al ámbito eclesial y social de su época. Mugica buscó llevar el amor del evangelio de Jesús al ámbito social. Eso es la Doctrina Social de la Iglesia, el amor que llega a las cuestiones del trabajo, la economía, la salud, la educación, etc.

El padre Carlos no actuaba solo, pertenecía al grupo de sacerdotes de villas de emergencia, que había sido constituido oficialmente en el año 1969, pero que ya venían trabajando juntos desde hacía unos años. Se acercó así a sus hermanos villeros como integrante de un equipo de sacerdotes. El pueblo que habitaba las villas fue modelando el corazón sacerdotal de estos hombres, les fue marcando un estilo pastoral. La cercanía con los vecinos de la villa, fue permitiendo pasar de lo que a los curas les parecía que necesitaban los pobres, a lo que los mismos pobres verdaderamente demandaban. Junto a ellos fueron tejiendo lo que llamamos la pastoral popular en las villas. La cual no trata de otra cosa que de acompañar la vida y la fe del pueblo. Pastoral popular que tiene bien presente que la vida espiritual no es otra cosa que la vida misma, y que Dios anda metido en todo esto que es la vida de su pueblo.

Estos sacerdotes a su vez integraban el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo que intentaba dar respuesta a otro “movimiento”, el del pueblo en sus anhelos y luchas, y que hoy podríamos actualizar en el clamor de Tierra-Techo-Trabajo. El padre Carlos Mugica, estaba entre los pobres, pero no se la creía. Su oración “Meditación en la Villa” revela su humildad. Es una oración de una profunda mística, que nos muestra que no hay mayor solidaridad que la de Jesús con los últimos de la fila de la vida. Se la compartimos para rezarla:

«Señor, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos, que parecen tener ocho años; tengan trece;

Señor, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear por el barro; yo me puedo ir, ellos no:

Señor, perdóname por haberme aprendido a soportar el olor de las aguas servidas de las que me puedo ir y ellos no;

Señor, perdóname por encender la luz y olvidarme de que ellos no pueden hacerlo;

Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no: porque nadie hace huelga con su hambre;

Señor, perdóname por decirles no solo del pan vive el hombre, y no luchar con todo para que rescaten su pan;

Señor, quiero quererlos por ellos y no por mí. Ayúdame. Señor, sueño con morir por ellos: ayúdame a vivir para ellos.

Señor, quiero estar con ellos a la hora de la luz. Ayúdame»

 

Link: https://encamino.org.ar/quien-fue-el-padre-carlos-mugica/

A un mes de su partida, nuestro homenaje al Dr. Santiago de Estrada

Hace un mes partía hacia la casa del Padre el Dr. Santiago de Estrada. Un hombre de fe, de la política y del servicio al bien común.

 

Desde los comienzos  de la Pastoral Social Arquidiocesana nos honró con su presencia y participación.

Querido Santiago, GRACIAS por compartir tú sabiduría, amistad y consejos.

Por estar siempre cercano tanto en los momentos de plenitud y alegría como de prueba y oscuridad.

Hoy te recordamos con cariño en la certeza de que estás gozando de la presencia del Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

«Bien siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tú Señor» (Mateo 25,21-23)

Nuevo curso básico y gratuito en Doctrina Social de la Iglesia

Esta propuesta consta de 6 encuentros, en los que se realiza un recorrido por los aspectos principales del Magisterio Social de la Iglesia.

 

Esta propuesta consta de 6 encuentros, en los que se realiza un recorrido por los aspectos principales del Magisterio Social de la Iglesia que contribuyen a comprender en qué consiste, sus principios fundamentales, cómo fue su desarrollo histórico en respuesta a las problemáticas contemporáneas, hasta llegar a nuestros días, considerando los aportes en la materia del Papa Francisco.

Ante los desafíos múltiples y complejos de las sociedades actuales, resulta clave generar espacios de encuentro, formación y animación orientado a personas abiertas al compromiso con el bien común y el desarrollo humano integral y sostenible.

La Doctrina Social de la Iglesia, como parte constitutiva de la dimensión social de la fe cristiana, aquilata un rico patrimonio que parte de una serie de principios y proporciona herramientas para el análisis de los contextos, la reflexión crítica sobre los mismos y la intervención en la realidad.

El objetivo es desarrollar una presentación panorámica y sintética, de carácter introductorio, sobre la Doctrina Social de la Iglesia destacando su relación con la dinámica histórica, enfatizando
la continuidad y la novedad para cada época.

Podeés descargar el programa de contenidos de cada uno de los encuentros o hace click acá

Para inscribirte al Curso en Doctrina Social de la Iglesia completá el siguiente formulario

Discurso del Papa Francisco a miembros de COPAJU

Mensaje del Papa Francisco al Comité Panamericano de jueces y juezas por los derechos Sociales y la doctrina Franciscana con motivo de la inauguración de la nueva sede.

 

¿Qué justificación puede tener el poder si se aleja de la construcción de sociedades justas y dignas? ¿Puedo ser un buen magistrado mirando hacia el costado frente al sufrimiento del otro? Con estas preguntas, el Papa envió un mensaje a los jueces del Comité panamericano de derechos sociales y la doctrina Franciscana en la inauguración de su sede y subsede en Buenos Aires. A continuación, el mensaje enviado por el Papa Francisco a la COPAJU.

Queridos hermanos y hermanas de COPAJU

Quiero compartir con ustedes la alegría de su nueva casa en Buenos Aires y de la primer sub sede del Instituto Fray Bartolomé de las Casas en América Latina.

Qué importante es la justicia en este presente tan complejo!

Qué importante es poder reflexionar y formarse ante los nuevos desafíos!

La misión de los operadores judiciales: abogados, jueces, fiscales, defensores es trascendente y crucial. El Poder Judicial es el último recurso disponible en el Estado para remediar las vulneraciones de derechos y preservar el equilibrio institucional y social.

Vivimos épocas de intensa injusticia: pocos ricos cada vez más poderosos y millones de pobres negados y descartados.

No hay futuro, no hay desarrollo, no hay justicia ni democracia en un mundo en donde millones de niños comen diariamente sólo los desechos de aquellos que si consumen.

Los derechos sociales no son gratuitos. La riqueza para sostenerlos está disponible, pero requiere de decisiones políticas adecuadas, racionales y equitativas. El Estado, hoy más importante que nunca, está llamado a ejercer ese papel central de redistribución y justicia social.

Las normas, queridos jueces, ya han sido dictadas. Rigen. El problema es su vigencia efectiva, su concreción. Allí empieza vuestro rol.

El Dios Mercado y la Diosa Ganancia, son falsas deidades que nos conducen a la deshumanización y a la destrucción del planeta. La historia lo ha demostrado en muchas y muy tristes oportunidades.

Son Moloch, devorando a las generaciones recién nacidas.

La palabra de Jesús que fundamenta a la Doctrina Social de la Iglesia, es un sendero seguro y luminoso para coadyuvar en el ejercicio de la magistratura.

Hermanos, todos los que ejercen un poder público tienen que tener presente que no alcanza con la legitimidad de origen. El ejercicio debe también ser legítimo. ¿Qué justificación puede tener el poder si se aleja de la construcción de sociedades justas y dignas? ¿Puedo ser un buen magistrado mirando hacia el costado frente al sufrimiento del otro? Por favor, cada día frente al espejo pregúntense por ustedes mismos y pregúntense por los otros.

Saludo a COPAJU, saludo al Instituto Lascasciano, saludo a todos ustedes. Bendigo su nueva casa, les deseo éxito en sus actividades. Les pido firmeza y decisión frente a los modelos deshumanizantes y violentos. La Paz es una construcción diaria y ustedes son obreros de la Paz.

Les pido finalmente que recen por mi, yo lo hago siempre por ustedes.

Francisco.

 

Hasta siempre “Pepe”!

Compartimos con ustedes la triste noticia de la partida a la Casa del Padre de nuestro querido amigo, maestro, docente y guía José “Pepe” Paradiso.
Queridos amigos,
 Queremos compartir con ustedes la triste noticia de la partida a la Casa del Padre de nuestro querido amigo, maestro, docente y guía José “Pepe” Paradiso.
A lo largo de todos estos años compartió y participó del camino de la Pastoral Social brindando su sabiduría, compartiendo proyectos. Querido Pepe, GRACIAS
por tu amistad, por estar siempre cercano especialmente en los momentos difíciles, por tu palabra esclarecedora y por tu testimonio de amor y servicio a la Patria. Hasta siempre “Pepe” o como solías decir “Troesma”…!

Visita del Arzobispo a nuestra Casa del Encuentro

Este 21 de noviembre recibimos en la sede de la Pastoral Social al Arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva. Del encuentro participaron los distintos equipos de trabajo que conforman la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social.

 

En un encuentro realizado en la sede de la Pastoral Social, los integrantes de las distintas comisiones de trabajo recibieron al Arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva en lo que fue su primera visita pastoral con este Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social.

Su presencia represento un espacio de diálogo sobre los diversos temas que hacen a la vida de nuestra Iglesia arquidiocesana, de la riqueza del Magisterio del papa Francisco y de nuestro trabajo desde la Pastoral Social.

 

 

17 de noviembre, Jornada de Oración por la Patria

El arzobispado de Buenos Aires invita a toda la comunidad arquidiocesana a compartir la Jornada de oración por la Patria, impulsada por la Conferencia Episcopal Argentina.

 

Para ello, se invita a todas las comunidades a celebrar la misa por la patria, propuesta en el Misal Romano, y compartir todos juntos, al finalizar, la oración por la Patria.

Homenaje por los 25 años de las Jornadas de Pastoral Social

En un encuentro organizado en la Legislatura Porteña, se presentó el libro «25 años de la Pastoral Social. Memoria, Identidad y Perspectiva«.

 

 

En la Legislatura Porteña, acompañado por miembros y colaboradores y con la presencia de autoridades legislativas y religiosas, representantes de otros credos, funcionarios nacionales, provinciales y municipales, referentes del ámbito político, sindical, empresarial, de la academia, la cultura y la justicia, el padre Accaputo destacó la importancia del trabajo realizado por muchos de los presentes quienes formaron parte durante estos años de cada una de las Jornadas de Pastoral . Social. También agradeció a quienes con sus reflexiones y aportes nutrieron los distintos documentos surgidos de su seno y que se encuentran reflejados en la publicación que se presentó.

En referencia al libro publicado, el padre Carlos Accaputo, responsable de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social, dijo que: «es un testimonio de un largo camino recorrido y de una rica experiencia de Iglesia en relación con la Sociedad. Una pastoral del reconocimiento, del encuentro y del diálogo».

 

El encuentro contó con la presencia del Vicario General de la Arquidiócesis, Mons. Gustavo Carrara, quien dirigió unas palabras alusivas a los presentes y se desarrolló en el Salón San Martín de la Legislatura.

 

«Esta publicación que hoy presentamos, tiene como subtítulos estas tres palabras cuidadosamente elegidas: Memoria – Identidad – Perspectiva. Efectivamente, queremos en este acto hacer una memoria agradecida por todo este camino recorrido, por sus logros y sus intentos, por sus búsquedas y por todos aquellos que han aportado su saber y su compromiso en este empeño en común. Como siempre, lo hacemos desde la identidad que nos da el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, pero con la actitud permanente de ese diálogo con la Sociedad y la historia que la Iglesia nos enseñara en el Concilio Vaticano II. Y, por último, lo vivimos con la plena conciencia del particular momento que atraviesa nuestro país y de los desafíos acuciantes que enfrentamos. Por ese motivo, queremos ofrecer con humildad nuestra reflexión y nuestro aporte como perspectivas para lo que viene», cerró el padre Accaputo.

 

Laudato si´ en el Magisterio de Francisco

El próximo jueves 10 de agosto será nuestro segundo encuentro en homenaje a los 10 años de pontificado de Francisco. Ingresá para inscribirte.

 

 

Continuando con el Ciclo de charlas sobre el pensamiento del Papa Francisco, que comenzó el pasado 28 de junio con Evangelii Gaudium, los esperamos el próximo jueves 10 agosto a las 18 en San José 225. Si deseás participar, hacé click en «Inscribirse».

 

Jueves 10 de Agosto | 18 hs. | Laudato si´

La segunda encíclica del Papa Francisco posee como eje central el cuidado del medio ambiente, de la Casa Común, pero teniendo en cuenta que la crisis ecológica actual tiene su origen en el hombre actual, y que por lo tanto es urgente repensar el paradigma tecnocrático dominante. Por lo tanto no se puede hablar de dos crisis separadas, sino una sola crisis socio-ambiental, a la cual se le buscará dar una solución a partir de una ecología integral.

Estarán participando como panelistas:

  • Ricardo Moscato | Politólogo. Posgrado en educación. Profesor universitario. Ex. Rector del Colegio del Salvador.
  • Sol Klas | Ambientalista. Secretaria de Ambiente de APOC y del innovador Frente Sindical de Acción Climática.
  • Rodrigo Rodriguez Tornquist | Especialista en políticas de sostenibilidad y cambio climático.

 

Mons. García Cuerva iniciará su ministerio pastoral en Buenos Aires

La toma de posesión de la sede está prevista para este sábado 15 de julio, a las 14, en el atrio de la catedral porteña. El nuncio apostólico, Miroslaw Adamczyk, le impondrá el palio arzobispal.

Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva iniciará mañana, sábado 15 de julio, su ministerio pastoral en Buenos Aires, en el marco de una celebración eucarística prevista para las 14 en el atrio de la catedral metropolitana.

La ceremonia comenzará con la profesión de fe y el juramento de fidelidad de monseñor García Cuerva. A continuación, el nuncio apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk, le impondrá el palio arzobispal que el Papa Francisco le entregó el 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, en el Vaticano.

Al respecto,mañana, de 12 a 12.10, repicarán las campanas de las iglesias de la Ciudad, saludando al nuevo arzobispo.

La Oficina de Comunicación Institucional del Arzobispado de Buenos Aires recordó, asimismo, que quedarán suspendidas todas las actividades litúrgicas y pastorales entre las 12 y las 17, a fin de que quienes lo deseen puedan acercarse hasta la Plaza de Mayo.

Desde hace varias semanas, por otro lado, la comunidad eclesiástica porteña reza por su nuevo pastor.

Semana de Oración por el nuevo Arzobispo

Desde el sábado 8 hasta el viernes 14 de julio nos unimos en oración por Mons. Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo electo de Buenos Aires y Cardenal Primado de la Argentina.

 

 

Discurso de apertura de la Semana Social 2023 «40 años de Democracia y 10 años de Francisco»

Compartimos el discurso de apertura de la Semana Social 2023 «40 años de Democracia y 10 años de Francisco», del presidente de la CEA, mons. Oscar Ojea.

 

Como es habitual en el acto inaugural de esta instancia de la Pastoral Social, estuvieron presentes representantes del Gobierno Nacional, Provincial y Municipal, como así el presidente de la Comisión Episcopal, monseñor Jorge Lugones, y el Obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre.

Por el Gobierno Nacional estuvo presente el Ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro. Por la Provincia de Buenos Aires, la Vicegobernadora, Verónica Magario, y por el Municipio, el Sr. Intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro.

Se recibió la adhesión del Sr. Ministro de Economía de la Nación, Dr. Sergio Tomás Massa, y del Sr. Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Lic. Horacio Rodríguez Larreta.

 

Ciclo sobre el Magisterio del Papa Francisco

En homenaje a los 10 años de pontificado, invitamos a un ciclo gratuito sobre su pensamiento. Comienza el 28 de junio, con inscripción previa.

 

En homenaje a los diez años de su pontificado, invitamos a un ciclo de charlas sobre el pensamiento del Papa Francisco. Comenzando el próximo miércoles 28 de junio a las 18 en Av. Rivadavia 1391, este ciclo pretende ofrecer una visión sencilla a la vez que integral del pensamiento de Francisco. Si deseás participar, hacé click en «Inscribirse».

 

 

Miércoles 28 de Junio | Evangelii Gaudium

Este documento, que es el primero del Papa Francisco, ofrece una visión interpelante sobre el espíritu misionero y evangelizador de la Iglesia, sin huir de un análisis de la sociedad actual, dando claves para el anuncio evangélico en el mundo contemporáneo. Donde dos categorías sociales de capital importancia serán “la inclusión social de los pobres” y “la paz y el diálogo social”, a partir de las cuales se busca pensar una nueva evangelización.

La presentación estará a cargo del Pbro. Carlos Accaputo y lo acompanarán como expositores:

  • Ana Donini.
  • Eloy Mealla
  • Pbro. Carlos Otero

Jueves 10 de Agosto | Laudato si´

La segunda encíclica del Papa Francisco posee como eje central el cuidado del medio ambiente, de la casa común, pero teniendo en cuenta que la crisis ecológica actual tiene su origen en el hombre actual, y que por lo tanto es urgente repensar el paradigma tecnocrático dominante. Por lo tanto no se puede hablar de dos crisis separadas, sino una sola crisis socio-ambiental, a la cual se le buscará dar una solución a partir de una ecología integral.

 

Jueves 31 de Agosto | Fratelli Tutti

Esta encíclica que es el tercer documento del Papa Francisco, se encuentra dedicada al tema de la fraternidad y la amistad social, invitándonos a emprender un camino como un pueblo de hermanos, donde resalta un contenido social, pero sobre todo político importante. El hecho de reconocernos como ciudadanos iguales, dignos de llamarnos hermanos.

Inicio del ministerio pastoral de Mons. Jorge García Cuerva

 

El próximo 15 de julio a las 14 hs. celebraremos el inicio del ministerio pastoral de Mons. Jorge Ignacio García Cuerva, Arzobispo Preconizado de Buenos Aires y Primado de la Argentina. Con el fin de preparar este importante acontecimiento Arquidiocesano, les acercamos algunas disposiciones prácticas:

1. Oración por el nuevo Pastor

Invitamos desde el domingo 11 de junio y hasta el día del Inicio del Ministerio Pastoral de Mons. García Cuerva rezar antes de la bendición final de Misa la siguiente oración:

 

Dios y Padre bueno,

que estás siempre con nosotros

en todos los momentos de la vida;

te damos gracias por el don de

nuestro nuevo Pastor el Obispo Jorge Ignacio.

Al mismo tiempo te pedimos

que lo sostengas para que nos pastoree

con un corazón semejante al de Jesús,

y así podamos anunciar a todos la alegría de tu Reino

en esta Ciudad de Buenos Aires.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

– Nuestra Señora de Buenos Aires, ruega por nosotros.

– San Martín de Tours, ruega por nosotros.

También se invita, cuando el ordenamiento litúrgico así lo permita, a celebrar la Misa “Por el Obispo” nombrando a Mons. Jorge Ignacio García Cuerva como “Arzobispo electo” o “Arzobispo preconizado” en la oración colecta de esa Misa.

Entre el viernes 7 de julio y el viernes 14 de julio se invita a todas las comunidades parroquiales y religiosas a orar por el nuevo Arzobispo en una Adoración Eucarística que se realizará según la forma y la hora que se decida en cada lugar. (Se hará llegar subsidio para la misma).

El sábado 8 y domingo 9 de julio en todas las celebraciones de las Misas se pedirá especialmente por Mons. García Cuerva y se invitará a la participación de esta celebración arquidiocesana. (Se hará llegar subsidio para la misma).

El sábado 15 de julio de 12 a 12.10 se harán repicar las campanas de las Iglesias saludando al Sr. Arzobispo.

2. Suspensión de actividades

El sábado 15 de julio a las 14 hs. Mons. Jorge Ignacio García Cuerva iniciará su ministerio como Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, en la solemne Misa concelebrada frente a la Catedral de Buenos Aires en la Plaza de Mayo. Tratándose de un acontecimiento eclesial de especial relevancia y con el objeto de que todos podamos dar testimonio de unidad en torno al Obispo que Dios nos envía por medio de la designación del Santo Padre, se suspenderán en toda la Arquidiócesis de Buenos Aires, tanto en parroquias, iglesias, capillas, colegios, comunidades religiosas y movimientos laicales, las actividades litúrgicas y pastorales desde las 12 hasta las 17 de ese día. Rogamos a los Sres. Párrocos y responsables de las distintas comunidades cristianas implementar los medios para que todos los fieles puedan llegar hasta la Plaza de Mayo.

3. Descripción del emblema episcopal del nuevo Arzobispo

El emblema episcopal de Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva está formado por cinco símbolos: la cruz, el báculo, la tierra, el techo de chapa y la estrella.

La cruz expresa el inmenso amor de Jesús que entrega su vida por todos los hombres. En la cruz de Cristo se renueva la fe en el Dios de la Vida, que vence a la muerte con su resurrección, y que el Arzobispo quiere anunciar con entusiasmo y alegría.

El báculo del pastor, que está unido a la cruz, expresa el deseo del Arzobispo de vivir unido a los crucificados de hoy, acompañando sus sufrimientos, sus tristezas, sus luchas y sus esperanzas. Vivir el ministerio episcopal con una opción preferencial y evangélica por los más pobres; como nos recuerda el documento de Aparecida, contemplar en ellos el rostro de Cristo que nos llama a servirlo.

La cruz y el báculo están metidos en la tierra, clavados en ella. Así se expresa el compromiso pastoral que el Arzobispo quiere asumir con la realidad concreta: ser en ella un discípulo misionero, asumiendo sus desafíos y acompañando el caminar de la Iglesia. Su deseo es echar raíces en la tierra que pisa, para que allí donde estén sus pies, esté también su corazón de pastor.

Las chapas refieren a las villas, a la realidad de la pobreza, a la experiencia vital en sus años en que ejerció el ministerio presbiteral y en su camino vocacional, ya que en su tarea pastoral como catequista en una villa fue donde experimentó el llamado de Jesús a seguirlo. Bajo los techos de chapa, el calor y el frío se sienten mucho más. Allí se escuchan hasta los más mínimos ruidos y se distinguen todos los sonidos del barrio. Allí se adquiere una sensibilidad particular, que el Arzobispo quiere mantener en su corazón de pastor y profundizar ahora en su ministerio episcopal.

La estrella simboliza a la Virgen María, de la que el Arzobispo es devoto bajo la advocación de Nuestra Señora de Pompeya. Ella, como Madre, acompaña el momento de la cruz y muerte de Jesús; también hoy acompaña las situaciones de cruz de todos sus hijos. María ilumina nuestras vidas, especialmente nuestras noches oscuras de dolor.

Mons. García Cuerva saludó a la comunidad de la arquidiócesis porteña

Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, hizo llegar, este viernes 26 de mayo, una carta a la comunidad porteña luego de conocerse su designación al frente de la arquidiócesis de Buenos Aires.

Al inicio de la misiva, el prelado expresó: “Con estas primeras líneas quiero compartir con ustedes algunas reflexiones, y un saludo grande desde el corazón que, emocionado le dice a Jesús, como Pedro en el evangelio de la misa de hoy: ‘Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te quiero’ (Jn 21, 17)”.

Asimismo, el nuevo arzobispo de Buenos Aires pidió como nuevo pastor de la arquidiócesis porteña “que nos miremos, que podamos detener un poco el ritmo vertiginoso propio de la ciudad y reconocernos; descubrirnos en la mirada del hermano, porque Jesús sigue caminando por nuestras calles en las personas con las que nos cruzamos”.

Para ello, continuó, es necesario “salir de nosotros mismos, tener un corazón abierto, superando nuestros propios límites. Animarnos a la diversidad propia de la ciudad, y forjar entre todos la cultura del encuentro de la que tanto nos habla el Papa Francisco, frente a la cultura de la indiferencia”.

“Nos iremos encontrando en la calle, en el colectivo, en el subte, en las parroquias y colegios, o en una plaza, e iremos compartiendo la fe y la vida. También yo me iré reencontrando con mi historia en la ciudad, con mi infancia, con mis años de colegio secundario y universidad, con mis afectos, con mi vida familiar”, agregó.

En tanto, pidió “ayudarnos”, “porque nadie puede sólo en la vida, nos necesitamos, y yo voy a necesitar mucho de la ayuda de todos ustedes”, aseguró.

Y señaló: “Desde mis propias heridas y fragilidades, quiero entrar en comunión con las heridas del pueblo de la ciudad, con mis hermanos obispos auxiliares, con mis hermanos sacerdotes, con los religiosos y religiosas, con los laicos y laicas, con los ancianos, jóvenes y niños; experimentando todos, la infinita misericordia de Dios que nos ama y nos hace hermanos”.

Finalmente, también adhirió al mensaje de la Iglesia de Buenos Aires “por el fecundo pastoreo” del cardenal Mario Aurelio Poli, su antecesor y “con quien nos conocemos hace muchos años y compartimos la pasión por la historia”, dijo.

 

Texto de la carta
Queridos hermanos y hermanas de la arquidiócesis de Buenos Aires:

Con estas primeras líneas quiero compartir con ustedes algunas reflexiones, y un saludo grande desde el corazón que, emocionado le dice a Jesús, como Pedro en el evangelio de la misa de hoy: “Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te quiero” (Jn 21, 17).

Tomo prestado el lema de la Colecta Anual de Cáritas que en este 2023 es: “Mirarnos. Encontrarnos. Ayudarnos”

Mirarnos… en la pandemia tuvimos que aprender a expresarnos con la mirada. El uso del barbijo no nos permitía mostrar una sonrisa, una expresión de bronca apretando fuerte los dientes, o mordiéndonos los labios por no llorar. Pero la mirada es espejo del alma. Tanto llanto por los abrazos no dados, tanto desconsuelo por los muertos a quienes no pudimos despedir; tantas lágrimas derramadas, nos permitieron limpiar la mirada, ver más nítidamente y renovarnos en la esperanza de un futuro mejor.

Por eso les pido como nuevo pastor de la arquidiócesis que nos miremos, que podamos detener un poco el ritmo vertiginoso propio de la ciudad y reconocernos; descubrirnos en la mirada del hermano, porque Jesús sigue caminando por nuestras calles en las personas con las que nos cruzamos.1

Encontrarnos… y para ello, salir de nosotros mismos, tener un corazón abierto, superando nuestros propios límites. Animarnos a la diversidad propia de la ciudad, y forjar entre todos la cultura del encuentro de la que tanto nos habla el Papa Francisco, frente a la cultura de la indiferencia.

Nos iremos encontrando en la calle, en el colectivo, en el subte, en las parroquias y colegios, o en una plaza, e iremos compartiendo la fe y la vida. También yo me iré reencontrando con mi historia en la ciudad, con mi infancia, con mis años de colegio secundario y universidad, con mis afectos, con mi vida familiar.

Ayudarnos… porque nadie puede sólo en la vida, nos necesitamos. Y yo voy a necesitar mucho de la ayuda de todos ustedes. Desde mis propias heridas y fragilidades, quiero entrar en comunión con las heridas del pueblo de la ciudad, con mis hermanos obispos auxiliares, con mis hermanos sacerdotes, con los religiosos y religiosas, con los laicos y laicas, con los ancianos, jóvenes y niños; experimentando todos, la infinita misericordia de Dios que nos ama y nos hace hermanos.

Me sumo a la gratitud de la Iglesia de Buenos Aires por el fecundo pastoreo del Cardenal Mario Poli, con quien nos conocemos hace muchos años; con él compartimos la pasión por la historia.

Desde Río Gallegos, la diócesis del fin del mundo, le pido al Señor que los bendiga mucho y a su Madre que acompañe nuestro caminar de pastor y pueblo, pueblo y pastor.

 

Fuente: AICA

Mons. Jorge Ignacio García Cuerva, nuevo arzobispo de Buenos Aires

El Santo Padre Francisco designó arzobispo de la arquidiócesis de Buenos Aires a monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, de 55 años, actualmente obispo de Río Gallegos.

Simultáneamente, aceptó la renuncia presentada por el cardenal Mario Aurelio Poli, al haber cumplido 75 años (el 29 de noviembre de 2022) y lo designó administrador apostólico de Buenos Aires, con las facultades de arzobispo arquidiocesano, hasta la toma de posesión canónica de su sucesor.

El nombramiento fue publicado hoy, en forma simultánea en Roma y en Buenos Aires. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk, a través de la agencia AICA.

 

Datos biográficos de Mons. García Cuerva
Nació en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, el 12 de abril de 1968. Estudió Filosofía y Teología en el seminario de la diócesis de San Isidro y recibió su ordenación sacerdotal el 24 de octubre de 1997.

Es licenciado en Teología con especialización en Historia de la Iglesia por la Universidad Católica Argentina y licenciado en Derecho Canónico por la misma universidad. También obtuvo el título de abogado en la Universidad Católica de Salta.

Fue vicario parroquial de Nuestra Señora de la Cava (1997-2005); párroco de Santa Clara de Asís (2005-2014) y párroco de Nuestra Señora de la Cava en Beccar.

Fue vicepresidente de Cáritas diocesana de San Isidro, asesor regional de la Pastoral Carcelaria, secretario de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria de la Conferencia Episcopal Argentina y capellán de varios centros penitenciarios de la provincia de Buenos Aires.

El 20 de noviembre de 2017 el Papa Francisco lo nombró obispo titular de Lacubaza y auxiliar de Lomas de Zamora. Recibió la consagración episcopal el 3 de marzo de 2018.

El 3 de enero de 2019 el Santo Padre Francisco lo nombró obispo de Río Gallegos; inició su ministerio pastoral el 23 de marzo de 2019.

En la Conferencia Episcopal Argentina es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria.

El 20 de julio de 2021 el Santo Padre lo nombró, en el Vaticano, miembro del Dicasterio para los Obispos.

 

Arquidiócesis de Buenos Aires
Fue creada como diócesis el 30 de marzo de 1629 por el papa Paulo V; el 5 de marzo de 1865 Pío IX la elevó a arquidiócesis; el 29 de enero de 1936 Pío XI la proclamó «Primada de la República Argentina». Comprende todo el territorio de la ciudad de Buenos Aires y la isla Martín García, con una superficie total de 203 kilómetros cuadrados, y una población de 3.120.612 habitantes, de los cuales se estima que más del 80 por ciento son católicos.

Según el Anuario Pontificio 2022, la arquidiócesis porteña cuenta con 186 parroquias, 188 iglesias y capillas, un total de 764 sacerdotes (446 del clero diocesano y 318 del clero religioso), 6 diáconos permanentes, 76 hermanos, 43 seminaristas mayores, 1.430 religiosas y 663 centros educativos.

Monseñor García Cuerva será el 13° arzobispo (y 28º diocesano) de la arquidiócesis de Buenos Aires.

 

El Papa: ‘El político es un servidor, cuando no es un servidor, no es un político’

En medio de la actividad política, -dijo Francisco – los más pequeños, los más débiles, los más pobres «deben» enternecernos. Es necesario «invertir en las generaciones venideras», «iniciar procesos en lugar de ocupar espacios».

 

“La guerra es el fracaso de la política. Se alimenta del veneno que considera al otro como el enemigo. La guerra nos hace ver lo absurdo de la carrera de armamentos y de su utilización para la resolución de conflictos”

El Proyecto Policoro es un proyecto orgánico de la Iglesia italiana que intenta dar una respuesta concreta al problema del desempleo en Italia. A través del mismo se pretende afrontar el problema del desempleo juvenil, activando iniciativas de formación para una nueva cultura del trabajo, promoviendo y apoyando el espíritu empresarial de los jóvenes con una óptica de subsidiariedad, solidaridad y legalidad, según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. El Papa Francisco recibió este sábado 18 de marzo a los jóvenes participantes en este proyecto, que este año tiene como tema la paz.

El Santo Padre recordó en primer lugar el sentido de esta iniciativa, «venir desde abajo», para formarse al servicio de la política y de la sociedad. A través del Proyecto, se pretende afrontar el problema del desempleo juvenil, activando iniciativas de formación para una nueva cultura del trabajo, promoviendo y apoyando el espíritu empresarial de los jóvenes con una óptica de subsidiariedad, solidaridad y legalidad, según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

«No puede faltar en la formación sociopolítica, siendo particularmente urgente en la situación actual en la que el horror de la guerra urge trabajar por una ‘política mejor’, que presupone precisamente lo que ustedes están haciendo, es decir, la educación para la paz. Esto es responsabilidad de todos. Hacer la guerra, otra guerra: una guerra interior, una guerra sobre sí mismos para trabajar por la paz” subrayó en su discurso.

 

La política “destilada”
Constando que hoy por diversas causas -como la corrupción, la ineficacia y el alejamiento de la vida de la gente- la política no goza de buena reputación, Francisco subrayó que son “las personas” las que marcan la diferencia. “Lo vemos -dijo- en las administraciones locales: una cosa es un alcalde o concejal disponible, y otra, uno inaccesible; una cosa es la política que escucha la realidad, que escucha a los pobres, y otra la que se encierra en palacios. La política ‘destilada’.

Al respecto el Santo Padre presentó dos ejemplos bíblicos, uno negativo -el episodio bíblico del rey Ajab que se apodera de la viña de Nabot-, que representa “la peor clase de política”, aquella que no persigue el bien común sino los intereses particulares; y uno positivo -el de José, hijo de Jacob, que al servicio del faraón no se comporta como un amo, sino como un padre-, que representa el interés por el pueblo, el bien común y la justicia. Ejemplos que, dijo Francisco a los jóvenes, “ayudan a comprender cuál es la espiritualidad que puede alimentar la política”.

 

En particular, el Papa destacó dos aspectos: la ternura y la fecundidad.

«La ternura es el amor que se hace cercano y concreto. Es el camino que recorren los hombres y mujeres más valientes y fuertes. En medio de la actividad política, los más pequeños, los más débiles, los más pobres deben enternecernos: tienen ‘derecho’ a tomar nuestras almas y nuestros corazones. La fecundidad está hecha de compartir, de mirada a largo plazo, de diálogo, de confianza, de comprensión, de escucha, de tiempo dedicado, de respuestas preparadas y no aplazadas. Significa mirar al futuro e invertir en las generaciones venideras; iniciar procesos en lugar de ocupar espacios.»

 

Hacer florecer los sueños
El Papa Francisco concluyó su discurso proponiendo a los jóvenes una serie de preguntas que “todo buen político debería hacerse”:

“¿Cuánto amor he puesto en mi trabajo? ¿En qué he hecho progresar al pueblo? ¿Qué huella he dejado en la vida de la sociedad? ¿Qué vínculos reales he creado? ¿Qué fuerzas positivas he desencadenado? ¿Qué paz social he sembrado? ¿Qué he producido en el lugar que se me ha confiado?”

Antes de agradecerles por su compromiso, les advirtió que su preocupación “no debe ser el consenso electoral o el éxito personal”, sino el “implicar a la gente”, generando un “espíritu emprendedor”, haciendo “florecer los sueños”, para que la gente “sienta la belleza de pertenecer a una comunidad”.

La participación – aseveró Francisco – es el bálsamo en las heridas de la democracia.

 

Fuente: Vatican News / AICA

La Argentina y los 10 años de magisterio social del papa Francisco

El impacto en la realidad nacional del papado de Francisco, resulta un desafío intelectual significativo. Es una cuestión que no puede reducirse solo a los cambios producidos en la Iglesia y a sus estrategias pastorales, como señala el Pbro. Carlos Accaputo.

 

 

La Argentina y los 10 años de magisterio social del papa Francisco

Los aniversarios son un momento propicio para mirar hacia el pasado desde el presente y soñar con un futuro. En este sentido, considerar el impacto en la realidad nacional del papado de Francisco, resulta un desafío intelectual significativo. Es una cuestión que no puede reducirse solo a los cambios producidos en la Iglesia y a sus estrategias pastorales, como tampoco es cuantificable materialmente ni es mensurable en las modificaciones de hábitos culturales de los diversos actores – sociales, sindicales, empresarios, políticos, económicos, culturales – como fruto de su amplio y rico magisterio social.

Ese impacto, si pudiéramos asirlo siendo que es historia actual, recorre otro espacio, resulta intangible, se vertebra en los modos de pensar, en las problemáticas contemporáneas que plantea y en los horizontes que abre.

Muchos análisis han querido reducir el accionar del Papa Francisco al mero simbolismo o a una gestualidad sobreactuada en el ámbito de lo político. Son formas de encorsetarlo, achicándolo a lo anecdótico, banalizándolo.

Esas aproximaciones impiden visualizar cuestiones de mayor profundidad. Entre ellas, la que se relacionan a un modo de pensar lo social, lo cultural y lo político que invita a una verdadera transformación, expresado especialmente en las encíclicas Laudato ‘Si y Frattelli Tutti. La combinación entre diagnósticos con caracterización de escenarios, la denuncia con la identificación de problemáticas graves y el planteo de alternativas abiertas, impregna sus intervenciones.

Desde una mirada compleja, Francisco integra aportes de diversas disciplinas en la que se abordan las realidades en sus diferentes dimensiones sin caer en reduccionismos espiritualistas o coyunturales. Todo ello configura un modo de pensar lo que le otorga una identidad original a sus planteos y propuestas.

Desde ese posicionamiento se despliega una prédica hacia adentro de la Iglesia con la lucha contra la corrupción -finanzas, pederastia, “internismo” y “carrerismo”, estilo de vida suntuoso -, la ausencia de “salida” y de ardor misionero, y hacia afuera, señalando la crisis socio ambiental, denunciando los límites del capitalismo globalizado de base telecomunicacional y financiero, de carácter predatorio, homogeneizante y unidimensional.

Este modo de pensar, tiene un método, criterios de juicio, categorizaciones y el despliegue de un lenguaje propio. Se trata de un pensamiento en movimiento, inquieto, atento a las nuevas situaciones y realidades. Hunde sus raíces en la Iglesia del Concilio Vaticano II y en las formas particulares que asumió en América Latina tras Medellín, Puebla y Aparecida. Este pensamiento está signado por una actitud de diálogo con el mundo. Las formas coloquiales que asume buscan construir un puente con la sensibilidad actual y llegar al mayor número de personas y ambientes.

Las críticas al paradigma tecnocrático, a la constitución del mundo como una esfera indiferenciada, al individualismo autoreferencial, resultan contraculturales, como así también lo son sus llamados a la hospitalidad con los migrantes, la opción por los pobres, y la construcción de un mundo poliédrico con nuevos estilos de desarrollo integral solidarios y sostenibles.

Su mensaje propiciando el desarrollo de los principios de unidad sobre el conflicto, del todo sobre la parte, de lo real sobre la idea y del tiempo sobre el espacio para la construcción comunitaria de una Cultura del Encuentro, enunciadas en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, entran en colisión con la política-espectáculo, cortoplacista y sin horizontes que sobresale en la práctica de las dirigencias de los diversos ámbitos.

Este pensamiento y las propuestas que se derivan de él, son recibidos de distintos modos. Hay quienes los toman y se los apropian para sus marcos de referencia y sus acciones; también están quienes adoptan su retórica sin llevarlos a sus últimas consecuencias; por último, no faltan quienes los rechazan, ya que afectan poderes constituidos, modos de dominación e interrogan sobre las conductas personales y grupales.

Más allá de eso, para todos los que queremos trabajar por una Patria donde la fraternidad, la solidaridad, la justicia y el Bien Común no sean meras palabras, este cuerpo doctrinal no ha dejado de inspirar muchas y valiosas iniciativas para nuestro pueblo.

Como testimonio de este camino, recuerdo que en el año 2005, con ocasión de la realización de la VIII Jornada de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires, y como fruto de la exposición del entonces Cardenal Bergoglio en esa Jornada, le expresamos la necesidad de que su pensamiento no se podía perder. Fue así que, accediendo a nuestro requerimiento, se publicó el libro “La Nación por construir: utopía, pensamiento y compromiso”.

Sus enseñanzas, gestos y propuestas, constituyen un rico legado y un valioso patrimonio de ideas que van generando y seguirán inspirando nuevas actitudes en personas, grupos y sectores, aunque resulte imposible medirlo o apreciarlo cabalmente en el presente.

Buenos Aires se prepara para celebrar los 10 años del pontificado de Francisco

El arzobispado de Buenos Aires anunció una serie de celebraciones, invitando a renovar junto al pueblo fiel de Dios el cariño por el pontífice argentino en el décimo aniversario de su elección.

El arzobispado de Buenos Aires se prepara para celebrar los 10 años del pontificado de Francisco. Para ello, invita a participar de diversas celebraciones en su honor en la Catedral Primada de Buenos Aires.

El programa de actividades comenzará el miércoles 8 de marzo y se extenderá hasta la clausura de las celebraciones, el domingo 19. Durante esas casi dos semanas, se realizarán celebraciones por las intenciones del sucesor de Pedro y se elevarán oraciones para dar gracias por su luminoso magisterio.

 

 

El 13 de marzo, día del aniversario de la elección del pontífice argentino, se llevará a cabo una misa solemne de acción de gracias en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, que presidirá el cardenal Mario Aurelio Poli.

Las celebraciones por los 10 años del pontificado en la catedral de Buenos Aires de la Santísima Trinidad no solo serán una oportunidad para homenajear a nuestro querido papa Francisco, sino también para reflexionar sobre su mensaje de amor, misericordia y compromiso social, que sigue inspirando a millones de personas en todo el mundo.

Fuente: AICA

«La Pastoral social sembró esperanzas sin dar la espalda a nuestra historia bicentenaria» dijo el cardenal Poli

En su homilia,  afirmó que la Pastoral Social «viene ofreciendo un espacio amplio donde las diferencias de opinión y de ideas han encontrado un ambiente de diálogo».

 

 

Homilía

Hoy Jesús nos habla a través de su Evangelio vivo, que siempre es una Buena Noticia. Para responder a la pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?», Él narra la parábola del Buen Samaritano. Cuenta un hecho de violencia, y no deja de sorprendernos, por parecerse a los que suceden a diario en nuestros barrios, y son tantos que ya nos hemos habituado.

El personaje es un hombre corriente que lleva lo necesario para el viaje: agua, vino, aceite, vendas y algo para comer. Era un samaritano, que pertenecía a un pueblo que los judíos consideraban pagano, pero en verdad no lo era: creía en el único Dios de todos y practicaba su fe.

El viaje se hace monótono, hasta que en un recodo del camino alcanza a ver el cuerpo tendido de un semejante, y solo por eso se conmovió, se apeó y al acercarse constató que estaba con vida. El relato ofrece un contraste entre su actitud y la de
las dos personas religiosas que lo precedieron. Ellos también lo vieron, pero lejos de acercarse dieron un rodeo y no se comprometieron.

Nada nos dice el texto sobre el origen étnico del hombre asaltado, ni parece importarle al viajero, que sin perder tiempo limpió y vendó sus heridas, sobre las cuales derramó óleo y vino, receta del sabio Hipócrates. Luego le siguen gestos
delicados para el desconocido en desgracia: lo ayuda a subir a su montura y ahora, de a pie, lo lleva a una posada y cuida de él durante la noche.

Nos impacta saber que asumió los gastos de la estadía y lo recomendó al dueño del albergue: «Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver» (10, 35) (1). Seguramente aquel viajante tenía destino y obligaciones, pero priorizó lo que
consideraba impostergable y le dedicó lo más preciado -lo que muchos lo comparan al oro-: él dispuso su tiempo y lo tasó muy alto al ponerlo al servicio de su prójimo. Entendió que el tiempo es la paciencia de Dios, un dispendio de su bondad, y por eso lo compartió gratuitamente con el que lo necesitaba.

El samaritano se dejó llevar por el primer sentimiento del corazón, que es el bueno, el gratuito y solidario, sin cálculos ni vueltas. Había que hacerlo y lo bajó a las manos, con pocas y razonables palabras. Él trató al desconocido como hubiese
querido ser tratado en similares circunstancias: una regla de oro en las relaciones humanas que nos dejó Jesús en el Evangelio (Mt 7,12). Encontró a aquella persona con algunos signos vitales y él se puso al servicio del más importante de los
derechos humanos: el derecho a la vida.

Dejémonos interpelar por la parábola, capaz de poner de manifiesto las actitudes solidarias y fraternas que nos permitan reconstruir esta Argentina que nos duele a todos. El ejemplo del Buen Samaritano nos devuelve una mirada solidaria de la realidad, no para escandalizarnos, sino para conmovernos y comprometernos.

Precisamente, la parábola tiene un carácter simbólico: la persona anónima de ese hombre a quienes los ladrones despojaron representa a toda la humanidad herida al borde del camino de la vida, y cuando alguien se detiene para tender su mano solidaria, es el mismo Jesús el que se acerca, toca la carne herida, se compadece de la víctima y hace lo posible para mitigar su sufrimiento.

La parábola evangélica conocida como el Buen Samaritano, ha sido elegida como la imagen bíblica que guía las reflexiones de la Carta Encíclica que nos ha dado el Papa Francisco sobre la fraternidad y la amistad social (2). En medio de las tensiones que parecen repetir crueles enfrentamientos, el Papa nos dice: «Con sus gestos, el buen samaritano reflejó que “la existencia de cada uno de nosotros está ligada a la de los demás: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro”. Esta parábola es un ícono iluminador, capaz de poner de manifiesto la opción de fondo que necesitamos tomar para reconstruir este mundo que nos duele. Ante tanto dolor, ante tanta herida, la única salida es ser como el buen samaritano. Toda otra opción termina o bien al lado de los salteadores o bien al lado de los que pasan de largo, sin compadecerse del dolor del hombre herido en el camino» (3).

La insistencia sobre la fraternidad humana se destaca como una constante en el magisterio de Francisco. Su propuesta parte de una sentencia de Jesús: «Todos ustedes son hermanos» (Mt 23,8). Estamos ante la categoría de un nuevo humanismo, donde la persona está en el centro y se valora, ante todo, su inalienable dignidad. Si el samaritano hubiese pasado de largo estaríamos perdidos, pero no. Siempre habrá un hombre o una mujer cuyos valores éticos o religiosos anteponen a la persona del semejante por encima de cualquier otro interés. Existe en la Argentina una legión anónima de samaritanos de a pié, que construye su vida a la luz de este ícono evangélico; son los que sostienen la esperanza de un destino más humano para todos.

Durante veinticinco años la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires viene ofreciendo un espacio amplio donde las diferencias de opinión y de ideas han encontrado en un ambiente de diálogo. Quienes lo sostuvieron están convencidos que solo apostando por la cultura del encuentro podemos encontrar consensos en temas complejos como son los sociales y políticos., y por eso capaz de sostener acuerdos sobrevolando viejos esquemas de confrontación. Sobretodo proyecto, la Iglesia fomenta la amistad social, base para pensar el presente y el futuro del país al que aspiramos.

La Pastoral social sembró esperanzas sin dar la espalda a nuestra historia bicentenaria, que llega hasta nosotros entre luces y sombras, encuentros y antagonismos, a pesar de interrumpidos intentos de buscar un destino común más acorde a nuestra identidad cultural; a la sabiduría, ciencia y laboriosidad de nuestro pueblo. Un cuarto de siglo convocando voluntades para pensar la Argentina que no dejamos de imaginarnos por el lugar de privilegio que nos ha tocado en el planeta azul; no es poca cosa que una institución persevere en este ideal.

El ejemplo del Buen Samaritano nos debe servir de ejemplo y guía en el camino que nos toca recorrer. Basta con que un grupo de personas piensen en los demás y se pregunten de qué modo puedo hacer algo por mi patria, siempre habrá destino
para la Argentina.

Se comprende porqué celebramos la Misa de Acción de Gracias, entre otras providencias que nunca faltaron, por la continua ayuda del Espíritu Santo que nos permitió superar desánimos y adversidades; infundió la fuerza y la audacia necesaria para confirmarnos en el diálogo, el encuentro y el amor a la Nación que noscontiene a todos.

Cardenal Mario A. Poli

 

1. Cfr. Lucien Cerfaux, Mensaje de las Parábolas, 2° edición, Ed. Fax, Madrid, 1972, 133 ss; Luis H. Rivas, La obra de Lucas,
I. El Evangelio, Ed. Agape, Buenos Aires 2012, 117-118.
2. Fratelli tutti, 3 de octubre del año 2020.
3. Fratelli tutti, 66-67.

«Los aliento a seguir este camino, no van solos» dice el Papa Francisco.

En un carta dirigida a los participantes de este año, el Papa Francisco destaca «la necesidad e importancia» de las Jornadas.

 

 

 

 

 

Vaticano, 31 de octubre de 2022

A los participantes
de la XXV Jornada de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

Queridos hermanos,

          Quiero hacerme presente con un cordial saludo a todos Ustedes que participan de esta XXV Jornada de Pastoral Social que, con vuestra participación y compromiso, revelan la necesidad e importancia de esta sana costumbre de la Pastoral Social de Buenos Aires. Las problemáticas abordadas, el oído atento a las cuestiones coyunturales, la posibilidad de detenerse para rezar, reflexionar y evaluar los esfuerzos realizados, ayudó a mantener viva esa exhortación de San Pablo «no te dejes vencer por el mal, antes bien vence el mal con el bien» (Rm 12,21). Vuestro compromiso no consiste solamente en acciones o en programas de promoción y asistencia; lo que el Espíritu moviliza no es un desborde activista sino ante todo una atención creativa y respetuosa que aprendió a reconocer al otro como a un hermano (Cfr. Evangelii Gaudium, 199). El Espíritu nos moviliza para que vivamos la profecía de la fraternidad.

          En los encuentros Ustedes buscan discernir el presente y realizar el esfuerzo de imaginar un futuro posible, y esto urge si miramos la situación mundial: las guerras con su amenaza nuclear, la reciente pandemia y sus consecuencias en diferentes niveles, la crisis ecológica y migratoria, el aumento de la cultura de la explotación y el descarte… problemáticas a las que Ustedes podrían sumar las situaciones locales. Detrás de estas realidades, como música de fondo, me preocupa el crecimien-to de polarizaciones y extremismos que impiden construir y encontrarse en un «nosotros» común. Son muchos los conflictos que el repliegue en trincheras, tantas veces, ideológicas impiden solucionar. Poco a poco se erosionó el sentido de pertenen-cia capaz de romper la tiranía de la división y el enfrentamiento para posibilitar, con todas ·las diferencias legítimas que puedan existir, la congruencia de las voluntades en la búsqueda del bien común; que es mucho más que la suma de bienes individuales. La polarización corroe todo intento de soluciones y lo único que instala es desazón y descreimiento. En este contexto es imperioso recuperar nuestra capacidad de diálogo, esto es, acercarse, escucharse, conocerse y reconocerse para buscar puntos de contacto que nos ayuden a trascender. Para ayudarnos mutuamente necesitamos dialogar (cfr. Fratelli Tutti, 198). En reiteradas ocasiones invité a desarrollar una cultura del encuentro, que vaya más allá de las dialécticas que enfrentan. Es un estilo de vida, de cultura y ciudadanía que tiende a conformar ese poliedro que consiente muchas facetas sin perder la unidad.

          Sabemos que las acciones y transformaciones posibles crecen y se desarrollan en la misma tierra que es capaz de engendrar la cizaña. El lugar de la esperanza es el aquí y ahora y está reservado para aquellos que no tengan miedo de aceptar, como el Señor nos indicó, que trigo y cizaña crecen juntas (cfr. Mt 13, 24-30). Sin esta perspectiva será muy dificil promover cualquier acción y emprendimiento que quiera impulsar, como señala la convocatoria de este año: La Argentina como comunidad de destino.

          Los aliento a seguir este camino, no van solos. Recuerden que son hijos e hijas de una historia y de una Iglesia «que es gloriosa por ser historia de sacrificios, de esperanza, de lucha cotidiana, de vida deshilachada en el servicio, de constancia en el trabajo que cansa, porque todo trabajo es «sudor de frente»» (Evangelii Gaudium, 96).

 Que el Señor los bendiga y la Virgen Santa los cuide; y, por favor, no se olviden de rezar y hacer rezar por mí.

Fraternalmente

¡Descargate el libro homenaje por nuestros 25 años!

Con motivo de los 25 años de las Jornadas de Pastoral Social, el padre Carlos Accaputo presentó «25 años de la Pastoral Social. Memoria – Identidad – Perspectiva». Entrá y descargalo.

 

 

«25 años de la Pastoral Social. Memoria – Identidad – Perspectiva» es memoria agradecida por este camino recorrido. Un camino compartido con muchísimas personas que -desde todos los ámbitos del pensamiento, de la actividad política, gremial, empresarial, social y cultural- han puesto lo mejor de sí para la construcción de una reflexión y una acción común en pos de una sociedad mejor.

¡GRACIAS! a tantos hermanos y hermanas  con quienes hemos trabajado y compartido a lo largo de estos 25 años. Deseamos que este libro ayude a seguir ahondando en nuestra vocación y misión como Pueblo de Dios y nos permita construir junto a nuestro pueblo la  Casa Común que es nuestra Patria.

Link de descarga: bit.ly/3UYkv06

¡Te presentamos a nuestros panelistas!

Estos son los destacados expositores que nos acompañarán en nuestra XXV Jornada de Pastoral Social del próximo sábado 12 de noviembre en el Auditorio FOETRA. Entrá y conoce quienes son.

 

 

¡Nuestra XXV Jornada de Pastoral Social ya tiene fecha!

Será el sábado 12 de noviembre en el Auditorio FOETRA. ¡Inscribite online para participar del encuentro!

 

El proximo sábado 12 de noviembre desde las 10 hs tendrá lugar la XXV Jornada de Pastoral Social de nuestra arquidiócesis en el Auditorio FOETRA (Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina) ubicado en Hipólito Yrigoyen 3171, del barrio porteño de Almagro.

 

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⌈Próximamente estará disponible el Programa⌋

 

De Roma a Asís, el camino de los jóvenes latinoamericanos hacia la nueva economía

A dos días del evento (22-24 de septiembre, en Asís), la Pontificia Comisión para América Latina, la CAL, convocó a los jóvenes latinoamericanos presentes en la Ciudad Eterna para un encuentro en la tarde de este martes 20 de septiembre en la sede del organismo, en Vía de la Conciliación, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro.

El objetivo, como explica la teóloga argentina Emilce Cuda, Secretaria de la institución pontificia, es propiciar un espacio de conocimiento mutuo entre los chicos y chicas que se han visto solo los rostros en una pantalla. La iniciativa pretendía, a su vez, que logren la unidad continental por el cuidado de la casa común.

Habiendo sido convocada por Economía de Francisco en el origen para trabajar como senior, se dio cuenta de que los jóvenes se anotaban de manera individual, cuando en los países latinoamericanos hay una larga tradición de organizarse por cuestiones sociales, económicas y políticas, incluso eclesiales. Al comienzo, tomó el desafío de conectarlos, ayudarlos a que se conozcan y articulen sinergias. De este modo, impulsó la creación del primer grupo de WhatsApp.

Al ingresar a la CAL, una gran sala con la imagen del Papa Francisco y un cuadro de la Virgen de Guadalupe acogía a los jóvenes que llegaban con alegría por la oportunidad de conocerse, quebrando los límites de la virtualidad. Luego de los abrazos y saludos de rigor, la secretaria Emilce Cuda tomó la palabra y reivindicó que la CAL es la casa de todos los latinoamericanos en Roma y el «puente» del pueblo latinoamericano con la Curia Romana. Subrayó, además, que la entidad tiene las puertas abiertas para todas las necesidades de los jóvenes, involucrados en proyectos diversos, algunos de los que fueron expuestos en líneas generales durante el encuentro informal y serán desarrollados en profundidad en la ciudad de Asís.

Entre los múltiples jóvenes que se presentaron y contaron las iniciativas que integran en sus respectivos países, Nicolás Delmastro, de Rosario, Argentina, compartió con Vatican News el trabajo de la Fundación Alameda, comprometida con la lucha por la erradicación contra la explotación infantil y la trata de personas. La organización funciona hace 20 años en el país, surgió a raíz de la crisis de 2001 y a partir de 2008-2009 fue acompañada por el entonces Cardenal Bergoglio, «acompañando la denuncia de los talleres clandestinos, de los prostíbulos y de los narcoprostíbulos y toda la mafiosidad en la ciudad de Buenos Aires». La labor era de denuncia y de concientización, recuerda Delmastro, evitando el consumo y la compra de bienes fruto del trabajo esclavo.

Y en el poliedro de nombres, rostros e historias de jóvenes que se preparan para el encuentro tras las huellas de San Francisco, con una sonrisa, Antonella Cabral, economista paraguaya de la Universidad Nuestra Señora de la Asunción, manifestó su gozo por poder estar en el encuentro y precisó que es la única representante del Paraguay en esta edición. Con emoción recordó que conversó con el Cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo metropolitano de Asunción y primer Purpurado en la historia de la nación sudamericana, quien la animó a seguir adelante. Cabral resaltó el desafío de participar sin una delegación, pero también reconoció la oportunidad que se abre con este evento, anhelando que impulse un proceso transformador.

Otros de los testimonios compartidos, en contextos desafiantes y donde los jóvenes buscan convertir los sueños de cambio en realidad y en profecías para las siguientes generaciones, procedían de Brasil, una nación con un proficuo recorrido hacia este evento. Los jóvenes brasileños repartieron un documento en el que exponen su denuncia de la violencia financiera y hacen un anuncio de economías para el buen vivir de las personas.

«Clara: el anuncio latinoamericano», «América Latina denuncia por el fin de las economías extractivas», la desinversión en minería como «herramienta hasta la coherencia ética», las violaciones de los derechos humanos cometidos por empresas mineras, la necesidad de una «economía samaritana» frente a una «economía de muerte» son algunos de los temas desglosados en el volumen por el comité lusófono de Economy of Francesco.

¿Qué proponen los jóvenes para un nuevo modelo económico?

La CAL también entregó a los jóvenes participantes en el encuentro un «Documento de los Movimientos Populares – Economía de Francisco», en el que los movimientos, las organizaciones y los militantes populares quieren hacer llegar su aporte a los jóvenes participantes de la reunión en Asís. Su intención es, como ellos mismos afirman en el texto, «aportar elementos para imaginar un sistema alternativo superador, erradicando la idolatría del dinero que estructura la economía global y nuestras vidas; dándole creatividad a la naturaleza, las mujeres y los hombres».

Los jóvenes, que son el ahora de Dios como ha insistido el Papa, agrupan sus propuestas en cinco grandes ejes que son: la ecología integral y bienes comunes; la democracia económica; tierra, techo y trabajo; educación, salud, comunicación y tecnología; soberanía, movilidad humana y paz. Las propuestas tienen como antecedentes los documentos elaborados en los tres encuentros muniales de movimientos populares, los diversos encuentros nacionales y regionales realizados por las organizaciones comunitarias y las «inspiradoras intervenciones y elaboraciones del Papa Francisco», así escriben.

Entre los abundantes planteos, se encuentran, por ejemplo, usufructuar prioritariamente los bienes de la naturaleza, aplicar una política mundial de descontaminación de los alimentos, garantizar la soberanía alimentaria de todos los pueblos, ejercer el pleno derecho a tener un trabajo digno por parte de la población adulta, garantizar el derecho de todos a acceder a la educación, promover un amplio debate sobre los principios de una matriz tecnológica al servicio de la vida humana y de la preservación del planeta, y la lista sigue…

Francisco: No a los empresarios «mercenarios»

El Papa en la audiencia a los empresarios italianos de Confindustria advierte que «el sistema fiscal debe ser justo y no corrupto” y condena “toda forma de explotación y negligencia en la seguridad», especialmente de los inmigrantes, y de las mujeres despedidas por estar embarazadas.
Los treinta denarios de Judas y los dos denarios del buen samaritano, es decir, el dinero utilizado para traicionar o para salvar. Luego, los empresarios «mercenarios» y los afines al «buen pastor», el pacto fiscal y los impuestos como forma de compartir los bienes, la brecha salarial demasiado grande entre altos directivos y empleados, la creación de empleo. De nuevo, el papel de las empresas en la integración de los inmigrantes, la explotación y la negligencia en materia de seguridad, las mujeres despedidas por embarazo, el ejemplo de Alberto Balocco y Adriano Olivetti. Por último, una advertencia: «Sin nuevos emprendedores, la tierra no resistirá el impacto del capitalismo, y dejaremos a las próximas generaciones un planeta demasiado herido, quizás inhabitable». El discurso del Papa a Confederación General de la Industria italiana (Confindustria) es amplio y abierto. Unos 4.600 miembros han sido recibidos esta mañana en el Aula Pablo VI para participar en la asamblea anual, que este año concluye de forma extraordinaria en el Vaticano.

Empresas en crisis entre la guerra y la pandemia

Tras el saludo del presidente de la confederación, Carlo Bonomi, que dio la voz de alarma sobre «un país perdido, dividido, injusto con muchos de sus hijos y con la mirada aplastada en las necesidades del presente», el Papa Francisco en un largo discurso, donde se entrelazan pasajes del Evangelio con las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia y su magisterio sobre el tema del trabajo, se dirigió a los miembros de la Cofindustria pero quiso dirigir un mensaje a todo el mundo de los empresarios. Ustedes son, dice, «un componente esencial en la construcción del bien común, un motor primario de desarrollo y prosperidad».

Francisco parte de un análisis de la difícil realidad actual que, entre la guerra y la pandemia, hace sufrir también al mundo empresarial:

“La pandemia ha puesto a prueba muchas actividades productivas, todo el sistema económico ha quedado herido. Y ahora se suma la guerra en Ucrania con la consiguiente crisis energética. En estas crisis, también sufre el buen empresario, que es responsable de su empresa, de los puestos de trabajo, que siente las incertidumbres y los riesgos sobre sí mismo”.

El ejemplo de Alberto Balocco

«Un ‘buen emprendedor’, subraya Francisco de Alberto Balocco (ndr. empresario fulminado por un rayo cuando paseaba en su bicicleta en agosto pasado). Si, porque en el mercado hay dos categorías de empresarios: los «mercenarios» y los «semejantes al buen pastor, que padecen los mismos sufrimientos que sus trabajadores, que no huyen ante los numerosos lobos que los rodean».

“La gente sabe reconocer a los buenos empresarios. Lo hemos vuelto a ver recientemente, con la muerte de Alberto Balocco: toda la comunidad empresarial y cívica se afligió y mostró su estima y gratitud”.

Dinero para traicionar o para ahorrar

El Papa Francisco recuerda que «la Iglesia, desde el principio, también acogió en su seno a los comerciantes, precursores de los empresarios modernos». A continuación, cita el Evangelio, primero los «dos denarios» que el buen samaritano adelanta al posadero para alojar al herido rescatado en la calle; luego los treinta denarios de Judas, por los que el apóstol vende a Cristo. Ayer como hoy, señala el Papa, el mismo dinero puede servir «para traicionar y vender a un amigo o para salvar a una víctima».

“Lo vemos todos los días, cuando el dinero de Judas y el del buen samaritano conviven en los mismos mercados, en las mismas bolsas, en las mismas plazas. La economía crece y se humaniza cuando los denarios del samaritano son más numerosos que los de Judas”.

Compartir los bienes

Son tres las indicaciones que el Obispo de Roma ofrece a los empresarios. La primera es «compartir». «La riqueza, por un lado -dice-, ayuda mucho en la vida; pero también es cierto que a menudo la complica: no sólo porque puede convertirse en un ídolo y en un amo despiadado que te quita toda la vida día tras día”.

La complica también porque la riqueza exige responsabilidad: una vez que poseo la riqueza, sobre mí recae la responsabilidad de hacerla fructificar, de no dispersarla, de utilizarla para el bien común. Entonces la riqueza crea envidia, malicia, no pocas veces violencia y maldad a su alrededor. Jesús mismo nos dice que es muy difícil que un rico entre en el Reino de Dios”.

«Difícil, pero no imposible», dice Francisco. Lo demuestra el hecho de que siempre ha habido «personas ricas en la Iglesia que han seguido el Evangelio de forma ejemplar». Entre ellos hay empresarios, banqueros y economistas, como los beatos Giuseppe Toniolo y Giuseppe Tovini. «Para entrar en el Reino de los Cielos, no se pide a todos que se desnuden como el mercader Francisco de Asís; a algunos que poseen riquezas se les pide que las compartan. Compartir es otro nombre para la pobreza evangélica».

Los impuestos no son una usurpación

Una forma de compartir es la «filantropía», dice el Papa, agradeciendo a quienes han ofrecido apoyo concreto al pueblo ucraniano, especialmente a los niños desplazados para que puedan ir a la escuela. Pero más importante es esa forma de compartir «a menudo no comprendida» en el mundo moderno y en las democracias que son los impuestos y las tasas.

“El ‘pacto fiscal’ es el corazón del pacto social. Los impuestos son también una forma de compartir la riqueza, para que se convierta en bienes comunes, en bienes públicos: escuelas, sanidad, derechos, cuidados, ciencia, cultura, patrimonio”.

Por supuesto, subraya Francisco, «los impuestos deben ser justos, equitativos, fijados según la capacidad de pago de cada uno”, como dice la Constitución italiana.

“El sistema fiscal y la administración deben ser eficientes y no corruptos. Pero los impuestos no deben verse como una usurpación. Son una forma elevada de compartir bienes, son el corazón del pacto social”.

Crear empleo para los jóvenes

Otra forma de compartir es la «creación de trabajo»: «Trabajo para todos, especialmente para los jóvenes» que «necesitan su confianza», dice el Papa a los empresarios.  Ellas mismas necesitan a los jóvenes, «porque las empresas sin jóvenes pierden innovación, energía, entusiasmo”.

“Al contratar personas ustedes ya están distribuyendo sus bienes, ya estan creando riqueza compartida. Cada nuevo puesto de trabajo creado es una porción de riqueza dinámicamente compartida”.

Apoyo a las familias y a la natalidad

Las nuevas tecnologías corren el riesgo de hacernos olvidar esta gran verdad, pero «si el nuevo capitalismo crea riqueza sin crear trabajo, esta gran función de la riqueza entra en crisis», advierte el Pontífice. Y aquí, vuelve al tema de la desnatalidad, una cuestión que «combinada con el rápido envejecimiento de la población, está agravando la situación para los empresarios, pero también para la economía en general».

“La oferta de trabajadores disminuye y el gasto en pensiones de la hacienda pública aumenta. Es urgente apoyar con hechos a las familias y la natalidad”

No más mujeres embarazadas despedidas

«Debemos trabajar en ello para salir cuanto antes del invierno demográfico en el que viven Italia y otros países. Es un feo invierno demográfico, que va en contra de nosotros y nos impide esta capacidad de crecimiento», dijo el Papa en una entrevista. ‘Hoy en día tener hijos es una cuestión, yo diría, patriótica, también, para sacar el país adelante’. El Pontífice destaca otro grave problema:

“A veces, una mujer que está empleada aquí o trabaja allá tiene miedo de quedar embarazada, porque hay una realidad (no lo digo entre ustedes, pero hay una realidad): en cuanto empieza a tener barriga, la echan: «No, no, no puedes quedarte embarazada». Por favor, este es un problema de las mujeres trabajadoras: estúdienlo, vean cómo puede salir adelante una mujer embarazada, tanto con el hijo que espera como con el trabajo”.

La explotación de los inmigrantes es una injusticia

Más adelante, Francisco subraya «el papel positivo que desempeñan las empresas en la realidad de la inmigración, fomentando la integración constructiva y potenciando las competencias indispensables para la supervivencia de la empresa en el contexto actual». Reitera y pide un «no» rotundo a «toda forma de explotación de las personas y de negligencia de su seguridad».  El inmigrante, añade, «debe ser acogido, acompañado, apoyado e integrado. Si sólo se le utiliza como obrero es una gran injusticia que perjudica a al propio país”.

No olvides el «olor» del trabajo

En las últimas líneas de su discurso, el Papa Francisco recuerda que «el mismo empresario es un trabajador. No vive de resta, vive trabajando, y sigue siendo empresario mientras trabaja». «El buen empresario conoce a los trabajadores porque conoce el trabajo», dice. Y muchos son «empresarios artesanos, que comparten el mismo trabajo diario y la misma belleza que los empleados».

Una de las graves crisis de nuestro tiempo es la pérdida de contacto de los empresarios con su trabajo: a medida que crecen, la vida transcurre en oficinas, reuniones, viajes, convenciones, y ya no se visitan talleres y fábricas. Se olvida el «olor» del trabajo, ya no se reconocen los productos con los ojos cerrados al tocarlos; y cuando un empresario ya no toca sus productos, pierde el contacto con la vida de su empresa, y a menudo comienza su declive económico.

La corte de salarios

«La igualdad», en los negocios y en la sociedad, es la última indicación que el Papa ofrece a los empresarios. «Es cierto», dice, «que hay jerarquía en las empresas, es cierto que hay diferentes funciones y diferentes salarios, pero los salarios no deben ser demasiado diferentes.

“Hoy en día, la parte del valor que se destina al trabajo es demasiado pequeña, sobre todo si la comparamos con la que se destina a las rentas financieras y a los salarios de los altos directivos. Si la brecha entre los salarios más altos y los más bajos se hace demasiado grande, la comunidad empresarial se enferma, y pronto la sociedad se enferma”.

El modelo Olivetti

El Papa cita a Adriano Olivetti, «un gran colega del siglo pasado», que «había establecido un límite a la diferencia entre los salarios más altos y los más bajos, porque sabía que cuando los sueldos y los salarios son demasiado diferentes, se pierde el sentido de pertenencia a un destino común en la comunidad empresarial, no se crea empatía y solidaridad entre todos». Y así, «ante una crisis, la comunidad de trabajo no responde como podría, con graves consecuencias para todos».

«El empresario depende de sus trabajadores, de su creatividad, de su corazón y de su alma: depende de su ‘capital’ espiritual», concluye el Obispo de Roma, que pide valor, creatividad, cambio e innovación. «Los grandes retos de nuestra sociedad no se ganarán sin buenos empresarios».

 

Por Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano

 

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2022-09/francisco-no-a-los-empresarios-mercenarios.html

Semana Social 2022

Será en la sede habitual de Mar del Plata en el Hotel Intersur 13 de Julio, del Sindicato de Luz y Fuerza, el 24, 25 y 26 de Junio de 2022.

PROGRAMA SEMANA SOCIAL 2022
Integración y Trabajo para una Patria de Hermanos
24, 25 y 26 de Junio de 2022
Hotel Intersur 13 de Julio, del Sindicato de Luz y Fuerza, Mar del Plata

 

VIERNES 24 DE JUNIO

15:00 – Acreditación e Inscripción de los participantes de la Semana Social
16:30 – Acto de apertura de la Semana Social 2022
16:30 – Primer panel central: Crecimiento con inclusión

 

SÁBADO 25 DE JUNIO

9:30 – Segundo panel central: La redistribución de la riqueza
12:00 – Mesas Debates:
● Mesa 1: Igualdad e Integración
● Mesa 2: La dignidad del Trabajo
● Mesa 3: Agricultura familiar, y vuelta al campo
15:30 – Convocatoria a los participantes
16:00 – Charla Magistral de Mons. Jorge Lugones sj – “Una Patria Habitable”
17:00 – Mesas debate:
● Mesa 1: La economía de Francisco
● Mesa 2: Conversión Ecológica
● Mesa 3: Experiencias de trabajo comunitario
20:00 – Misa Televisada

 

DOMINGO 26 DE JUNIO

9:00 – Tercer panel central: Del paradigma del subsidio al paradigma del trabajo

Lectura del Mensaje Final a la Sociedad

«La democracia da lugar a la fraternidad»

El arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Mario Aurelio Poli, presidió el tedeum por el 212° aniversario del Primer Gobierno Patrio. Poli animó a volver la mirada a las raíces de la identidad como Nación que “en este día, alcanza su expresión más sublime y ejemplar”.

 

Te Deum 2022

Parábola: el Buen Samaritano: Lc 10, 25-37

A todos los argentinos que hoy sienten arder su corazón:

 

El mes de mayo nos ofrece volver la mirada a las raíces de nuestra identidad como Nación, y en este día, alcanza su expresión más sublime y ejemplar. Las fuentes documentales nos ayudan a recrear los acontecimientos que se desarrollaban en distintos estratos de la sociedad colonial, los que un puñado de hombres supo escuchar e interpretar como una causa justa, la cual derivó en la revolución que definió la matriz de los ideales que gestaron la Argentina. Fue el comienzo de un proceso, que entre luces y sombras –con una enorme cuota de sangre ofrendada por muchos hermanos–, llega hasta nuestros días. Si acaso esta oración cívico-religiosa del Te Deum es para dar gracias a Dios por su sacrificio y rogar que los tenga en su gloria, habremos realizado un supremo acto de piedad y de justicia.

Pero es precisamente en el espacio sagrado en que se custodian los restos del Padre de la Patria –y en él a todos los que, en el decurso de la historia pensaron en nosotros, ofrendando sus vidas–, donde deseamos renovar nuestra fidelidad a la noble herencia que nos urge reivindicar para todos los que habitamos «la tierra bendita del pan»[1]. Cuando este falta en tantas familias, es cuando más tenemos que pensar en nuestro prójimo y en sus necesidades básicas: educación, salud, justicia.

Para responder a la pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?», Jesús narra la parábola que hemos proclamado. El personaje es un hombre corriente que lleva lo necesario para el viaje: agua, vino, aceite, vendas. Es un samaritano, pertenecía a un pueblo que los judíos consideraban pagano, pero en verdad no lo era: creía en el único Dios de todos. El viaje se hace monótono, hasta que en un recodo del camino alcanza a ver el cuerpo tendido de un semejante, y solo por eso se conmovió, se apeó y al acercarse constató que estaba con vida. El relato contrasta su actitud con la de las dos personas religiosos que lo precedieron, que también lo vieron, pero lejos de acercarse dieron un rodeo y no se comprometieron. Nada nos dice el texto sobre el origen étnico del hombre asaltado, ni parece importarle al viajero, que sin perder tiempo limpió y vendó sus heridas, sobre las cuales derramó óleo y vino, receta del sabio Hipócrates. Luego le siguen gestos delicados para el desconocido en desgracia: lo ayuda a subir a su montura y ahora, de a pie, lo lleva a una posada y cuida de él durante la noche. Nos impacta saber que asumió los gastos de la estadía y con pocas palabras lo recomendó al dueño del albergue: «Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver» (10, 35)[2].

El samaritano se dejó llevar por el primer sentimiento del corazón, que es el bueno, sin cálculos ni vueltas. Había que hacerlo y lo bajó a las manos, con pocas y razonables palabras. Él trató al desconocido como hubiese querido ser tratado en similares circunstancias: una regla de oro en las relaciones humanas. Encontró a aquella persona con algunos signos vitales y él se puso al servicio del más importante de los derechos humanos: el derecho a la vida.

A la luz de esta enseñanza no podemos abstenernos de evocar los inmensos tesoros solidarios del que ha dado pruebas nuestro pueblo en situaciones difíciles. Son hombres y mujeres anónimos que no pasan de largo ante el dolor del semejante, comparten tiempo, bienes y sin medir sacrificios renuevan en el cuerpo social el anhelo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón de cada ser humano. «La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a los ideales que hacen la vida más bella y digna»[3].

A todos esos samaritanos de a pie que nos están viendo y escuchando en el país: no dejen de serlo, los necesitamos, son el alma de la Argentina fraterna en la que deseamos vivir. Hay un mañana esperanzador si no renunciamos a los valores auténticos que nos vienen del pasado. Siempre habrá destino si somos capaces de renunciar a nosotros mismos, por algo que está más allá de nosotros mismos. Cuando pensamos en los demás, antes que en nosotros, el Dios de la Constitución actúa en forma soberana.

Precisamente, la parábola presenta una sorprendente paradoja: la persona anónima de ese hombre a quienes los ladrones despojaron representa a toda la humanidad herida al borde del camino de la vida, y cuando alguien se detiene para tender su mano solidaria, es el mismo Jesús el que se acerca, toca la carne herida, se compadece de la víctima y hace lo posible para mitigar su sufrimiento.

La parábola evangélica conocida como el Buen Samaritano, ha sido elegida como la imagen bíblica que guía las reflexiones de la Carta Encíclica que nos ha dado el Papa Francisco sobre la fraternidad y la amistad social[4]. En medio de las tensiones que parecen repetir crueles enfrentamientos, el Papa nos dice: «Con sus gestos, el buen samaritano reflejó que “la existencia de cada uno de nosotros está ligada a la de los demás: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro”. Esta parábola es un ícono iluminador, capaz de poner de manifiesto la opción de fondo que necesitamos tomar para reconstruir este mundo que nos duele. Ante tanto dolor, ante tanta herida, la única salida es ser como el buen samaritano. Toda otra opción termina o bien al lado de los salteadores o bien al lado de los que pasan de largo, sin compadecerse del dolor del hombre herido en el camino»[5].

La insistencia sobre la fraternidad humana se destaca como una constante en el magisterio de Francisco. Su propuesta parte de una sentencia de Jesús: «Todos ustedes son hermanos» (Mt 23,8). Estamos ante la categoría de un nuevo humanismo, donde la persona está en el centro y se valora, ante todo, su inalienable dignidad.

«En nombre de la fraternidad humana que abraza a todos los hombres»[6], como principio ordenador, nos anima a pensar y gestar una sociedad más abierta, porque «la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte»[7].

La democracia, que nos sostiene como cuerpo social organizado en instituciones, da lugar a la fraternidad, pero además requiere de la ética, la bondad y la solidaridad, la honestidad, el diálogo siempre beneficioso para el acuerdo y el compromiso por el bien común de todos. Sin estos valores que dan fundamento a la vida social, surge el enfrentamiento de unos con otros para preservar sus propios intereses.

No despreciemos la fe que nos ayuda a trascender, nos pone de pie después de la caída, nos anima en la adversidad y nos permite ver posibilidades donde otros solo ven fracasos. Por eso me animo a decir que no nos cansemos de promover el bien, la justicia, la paz, cuidando de transmitir a las actuales generaciones de niños y niñas, adolescentes y jóvenes los valores más auténticos y el acervo cultural que nos identifica, para que ejerzan el derecho de saber que hay futuro y razones profundas para seguir viviendo y amando en nuestra Patria. Confiamos a las buenas manos de las familias y de la educación pública este deseo cordial.

Dios bendiga a todos los que convivimos en la Nación Argentina.

¡Viva la Patria!

                                                                               Mario Aurelio Cardenal Poli

 

[1] Himno del X Congreso Eucarístico: «No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan».

[2] Cfr. Lucien Cerfaux, Mensaje de las Parábolas, 2° edición, Ed. Fax, Madrid, 1972, 133 ss.

[3] Papa Francisco: Saludo a los jóvenes del Centro Cultural Padre Felix Varela, La Habana – Cuba (20 de septiembre 2015).

[4] Fratelli tutti, 3 de octubre del año 2020.

[5] Fratelli tutti, 66-67.

[6] Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, Declaración conjunta entre el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb, Abu Dabi, 4 de febrero de 2019.

[7] Fratelli tutti, 87.

La Semana Laudato si’: Intensificar esfuerzos contra el cambio climático

Siete días y cientos de eventos globales, regionales y locales promovidos por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, para celebrar el séptimo aniversario de la encíclica del Papa Francisco.

 

 

Intensificar los esfuerzos en la lucha contra el cambio climático es solo uno de los objetivos de la Semana Laudato si’, que se celebrará del 22 al 29 de mayo, promovida por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, en el séptimo aniversario de la encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la creación.

Una serie de celebraciones globales y conversatorios centrarán las jornadas donde se tratarán temas como el clamor de los pobres, la ciencia de la conservación ecológica, la biodiversidad, e incluso las voces de los pueblos indígenas que contará con la participación de la hermana Alessandra Smerilli, FMA, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Siete días de eventos, pero también los 7 objetivos que persigue la Plataforma de Acción Laudato si’ promovida por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, para crear una masa social crítica y proteger nuestra casa común. Esta nueva herramienta está capacitando a las instituciones, comunidades y familias católicas para implementar Laudato Si’ en su totalidad.

Cada día de la Semana Laudato si’ presentará eventos globales, regionales y locales vinculados a los objetivos Laudato si’ y a los siete sectores de la Plataforma de Acción Laudato si’, los cuales sustentan el concepto de ecología integral. Durante la Semana Laudato Si’ se tratarán temas como los recursos de los católicos para combatir el colapso de la biodiversidad; el papel de los combustibles fósiles en los conflictos y la crisis climática; y cómo todos podemos abrazar a los pobres en nuestra vida cotidiana.

 

 

Programa de la Semana Laudato si’

Lunes 23 de mayo: Respuesta al clamor de la Tierra

10:00 CEST         No más colapso de la biodiversidad: Reequilibrar los sistemas sociales con la naturaleza

Retransmitido en directo desde la Universidad Católica Australiana de Roma, el padre Joshtrom Kureethadam, del Vaticano, dirigirá una dinámica conversación centrada en elevar las voces indígenas de cara a la conferencia de las Naciones Unidas sobre la biodiversidad que tendrá lugar este año.

Ponentes destacados:

●             Sor Alessandra Smerill, FMA, Secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano

●             Theresa Ardler, investigadora de enlace indígena en la Universidad Católica de Australia, directora y propietaria de Gweagal Cultural Connections

●             Vandana Shiva, fundadora de la Fundación de Investigación Navdanya para la Ciencia, la Tecnología y la Ecología en la India y Presidenta de Navdanya International

●             Padre Joshtrom Isaac Kureethadam, Jefe de la Oficina de Ecología y Creación del Vaticano, Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

●             Angela Manno, artista premiada

●             Greg Asner, Director del Centro ASU de Descubrimiento Global y Ciencia de la Conservación

 

Martes, 24 de mayo: Respuesta al clamor de los pobres (7mo aniversario de LS)

9:00 CEST            Empoderamiento de la ECO-munidad: Abrazando a los pobres

Miércoles, 25 de mayo: Economía Ecológica

15:00 CEST         Combustibles fósiles, violencia y crisis climática

Con Jeffrey D. Sachs

Jueves, 26 de mayo: Adopción de estilos de vida sostenibles (Fiesta de la Ascensión)

15:30 CEST         Invertir en Laudato Si’

Viernes, 27 de mayo: Educación Ecológica

14:00 CEST         Avance: Largometraje documental sobre Laudato si’

Sábado, 28 de mayo: Espiritualidad Ecológica

19:00-21:00 CEST             Festival Laudato si’

Con Migueli Marin y Marco Mammoli

Domingo, 29 de mayo: Resiliencia y empoderamiento de la comunidad como parte de nuestro Viaje Sinodal

15:00 CEST         Encuentro de oración de clausura de la Semana Laudato si’: La resiliencia y el empoderamiento de las comunidades como parte de nuestro viaje sinodal.

Los eventos mundiales

El programa completo y final de la Semana Laudato si’, que incluye los eventos mundiales en Uganda, Italia, Irlanda, Brasil y Filipinas, puede encontrarse en la web dedicada a las jornadas: LaudatoSiWeek.org/es. Todos los eventos globales, excluyendo el avance de la película el 27 de mayo, serán transmitidos en los canales de Youtube y Facebook del Movimiento Laudato Si’.

Misa de apertura de la Semana Laudato Si’ 2022 en la catedral de Buenos Aires

Presidirá Mons. Jorge Lugones el próximo domingo a las 10. Organizaciones laicales invitan a participar de las actividades previstas hasta el 29 de mayo por el séptimo aniversario de la encíclica.

 

 

La Semana Laudato Si’ 2022, en el marco del séptimo aniversario de la encíclica del papa Francisco, comenzará el próximo domingo 22 de mayo con una misa a las 10 en la catedral metropolitana de Buenos Aires.

La Eucaristía será encabezada por el obispo de Lomas de Zamora y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (Cepas), monseñor Jorge Lugones SJ, y transmitida por el canal de YouTube Eclesia, el medio del obispado de Lomas de Zamora.

La Semana Laudato Si’ se llevará a cabo del 22 al 29 de mayo y es una propuesta anual de organismos pastorales, asociaciones y movimientos eclesiales de la Argentina a fin de reflexionar sobre el contenido del documento papal, concientizar sobre la misión en el cuidado de la casa común y generar acciones concretas.

Organizan por la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CEA), Cáritas Argentina, la Acción Católica Argentina, el Departamento de Laicos (Deplai CEA), la Familia Grande Hogares de Cristo, el Centro Latinoamericano de Evangelización Social (CLAdeES), Cuidadores de la Casa Común, la Comisión Pastoral Scout Católica y Nuevos Dirigentes de la Pastoral Social, a la que adhiere la Mesa Argentina Laudato Si’. La iniciativa se invita a replicar en las diócesis del país.

“La Semana Laudato Sí'»es un momento especial en el año, en el que nos animamos a comprometernos a una conversión ecológica integral, que no sólo sea sobre el cuidado de la naturaleza, sino de todos los seres vivos que la componen, generando un cambio profundo en las sociedades, para una vida sostenible y saludable de toda la creación que el Señor nos regaló”, sostienen sus organizadores.

El lema de esta semana será “Escuchar y caminar juntos”, en el contexto de la invitación del papa Francisco a «unir a la familia humana para proteger nuestra casa común” y a profundizar los Objetivos Laudato Si’, que ayudan a discernir una respuesta a la crisis ecológica que afecta especialmente a los más vulnerables:

  1. Respuesta al clamor de la tierra.
  2. Respuesta al clamor de los pobres.
  3. Economía ecológica.
  4. Adopción de estilos de vida sostenibles.
  5. Educación ecológica.
  6. Espiritualidad ecológica.
  7. Resiliencia y empoderamiento de la comunidad.

“Estos objetivos nos llaman a una revolución espiritual y cultural para lograr una ecología integral”, agregó.

La Mesa Laudato Si’ Argentina, recuerdan, surgió en 2020 como necesidad de crear una red de movimientos, instituciones y organismos de pastoral “que, en comunión, caminan en conjunto por el cuidado de la Casa Común, obra creadora de Dios nuestro Padre”.

“Desde esta red nos adherimos e invitamos a los hombres y mujeres de buena voluntad a asistir a la misa el domingo 22 de mayo a las 10 en la catedral metropolitana, y a sumarse a esta semana y a realizar acciones en cada comunidad, diócesis, centro social, sociedad de fomento y otros lugares, con el fin de construir un mundo mejor siguiendo los pasos de Cristo Jesús en este camino sinodal de esperanza y acción sostenible”, subrayan los organizadores.

Más información a través de las redes sociales Youtube Laudato si’ ArgentinaFacebook  @laudatosiargentinaInstagram @laudato_si_argentina y Twitter @laudatosiargen1

Miércoles de Ceniza: jornada de ayuno y oración.

Con el llamado del Papa Francisco los creyentes son invitados al ayuno y oración, ofrecidos a Dios por el fin de la guerra en Ucrania.

“Invito a todos a hacer del próximo 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, una Jornada de ayuno por la paz. Animo de forma especial a los creyentes para que en ese día se dediquen intensamente a la oración y al ayuno. Que la Reina de la paz preserve al mundo de la locura de la guerra”, dijo el Papa en la audiencia del miércoles 23 de febrero.

De esta manera convocaba el Santo Padre a este día de cercanía desde la oración con el pueblo ucraniano que sufre los estragos de la guerra. Y de súplica con la práctica del ayuno ofrecido a Dios, para que se alcance la paz.

Con el Miércoles de Ceniza la Iglesia comienza el tiempo litúrgico de la Cuaresma, y con este signo reconoce que el hombre es nada sin el auxilio de Dios.  Por ello, aún más en estos trágicos hechos para la humanidad, debemos buscar el encuentro con Dios Misericordia y fuente paz.

El Papa Francisco también en su mensaje para esta Cuaresma, reflexiona sobre estas prácticas cristianas de la oración y el ayuno: «No nos cansemos de hacer el bien».

Recuerda el Pontífice que “Jesús nos ha enseñado que es necesario «orar siempre sin desanimarse» (Lc 18,1). Necesitamos orar porque necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una ilusión peligrosa”.

Y sobre la práctica del ayuno corporal, exhorta “no nos cansemos de extirpar el mal de nuestra vida”, fortaleciendo así el espíritu para luchar contra el pecado.

Asimismo, como fruto de la oración y el ayuno por la paz en Ucrania, se convierte en gesto de caridad por el hermano que sufre. “Pongamos en práctica el llamado a hacer el bien a todos, tomándonos tiempo para amar a los más pequeños e indefensos, a los abandonados y despreciados, a quienes son discriminados y marginados”, dice Francisco.

Hagamos de la oración y el ayuno las armas que podrán vencer el pecado, e imploremos a Dios por la paz en el mundo, el fin de la guerra en Ucrania y en las otras naciones que viven la tragedia de la violencia armada.

 

Link:  https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2022-03/mirecoles-de-ceniza-jornada-de-ayuno-y-oracion.html

El episcopado invita a ofrecer una plegaria por la paz en Ucrania

Los obispos argentinos adhieren a la declaración firmada por distintas entidades con esta intención e invitan a ofrecer una plegaria por la paz.

 

 

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) adhiere a la declaración firmada por distintas entidades que invitan a ofrecer una plegaria por la paz y la seguridad de quienes padecen el flagelo de la guerra, e invitan a los argentinos a sumarse a la jornada de oración y ayuno con esta intención convocada por el papa Francisco para mañana, 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, comienzo del tiempo cuaresmal.

«En nuestro carácter de creyentes y personas de buena voluntad expresamos nuestra preocupación por la falta de sensatez y humanismo para resolver conflictos. La guerra jamás puede ser una solución», sostienen en el texto.

Texto de la declaración
«Toda guerra deja nuestro mundo peor de lo que lo encontró. La guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una rendición vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal» (Papa Francisco)

En adhesión a la convocatoria del Papa Francisco, este miércoles 2 de marzo, invitamos a todos nuestros compatriotas a ofrecer una oración desde los más profundo de sus convicciones por el pronto restablecimiento de la paz y la seguridad para quienes padecen hoy el flagelo de la guerra.

En nuestro carácter de creyentes y personas de buena voluntad expresamos nuestra preocupación por la falta de sensatez y humanismo para resolver conflictos. La guerra jamás puede ser una solución.

Las entidades que suscriben este llamado a la oración y el ayuno, desde una historia construida de diálogo por el bien, reafirmamos nuestro deber cívico para la construcción de la convivencia y la fraternidad humana.

Adhieren a la declaración: La Conferencia Episcopal Argentina, la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso del arzobispado de Buenos Aires, el Centro Islámico de la República Argentina, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), el Instituto de Diálogo interreligioso (IDI), la Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU), la Iglesia Metodista Argentina y el presbítero evangélico Marcelo Figueroa.

Fuente: https://aica.org/noticia.php?id=52321

Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2022

Les compartimos el mensaje del Papa Francisco para este tiempo de  renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo resucitado.

 

«No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad, hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a)

 

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un tiempo favorable para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado. Para nuestro camino cuaresmal de 2022 nos hará bien reflexionar sobre la exhortación de san Pablo a los gálatas: «No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a).

1. Siembra y cosecha

En este pasaje el Apóstol evoca la imagen de la siembra y la cosecha, que a Jesús tanto le gustaba (cf. Mt 13). San Pablo nos habla de un kairós, un tiempo propicio para sembrar el bien con vistas a la cosecha. ¿Qué es para nosotros este tiempo favorable? Ciertamente, la Cuaresma es un tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena, de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen [1]. Con demasiada frecuencia prevalecen en nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16-21). La Cuaresma nos invita a la conversión, a cambiar de mentalidad, para que la verdad y la belleza de nuestra vida no radiquen tanto en el poseer cuanto en el dar, no estén tanto en el acumular cuanto en sembrar el bien y compartir.

El primer agricultor es Dios mismo, que generosamente «sigue derramando en la humanidad semillas de bien» (Carta enc. Fratelli tutti, 54). Durante la Cuaresma estamos llamados a responder al don de Dios acogiendo su Palabra «viva y eficaz» (Hb 4,12). La escucha asidua de la Palabra de Dios nos hace madurar una docilidad que nos dispone a acoger su obra en nosotros (cf. St 1,21), que hace fecunda nuestra vida. Si esto ya es un motivo de alegría, aún más grande es la llamada a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.

¿Y la cosecha? ¿Acaso la siembra no se hace toda con vistas a la cosecha? Claro que sí. El vínculo estrecho entre la siembra y la cosecha lo corrobora el propio san Pablo cuando afirma: «A sembrador mezquino, cosecha mezquina; a sembrador generoso, cosecha generosa» (2 Co 9,6). Pero, ¿de qué cosecha se trata? Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad. En Dios no se pierde ningún acto de amor, por más pequeño que sea, no se pierde ningún «cansancio generoso» (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 279). Al igual que el árbol se conoce por sus frutos (cf. Mt 7,16.20), una vida llena de obras buenas es luminosa (cf. Mt 5,14-16) y lleva el perfume de Cristo al mundo (cf. 2 Co 2,15). Servir a Dios, liberados del pecado, hace madurar frutos de santificación para la salvación de todos (cf. Rm 6,22).

En realidad, sólo vemos una pequeña parte del fruto de lo que sembramos, ya que según el proverbio evangélico «uno siembra y otro cosecha» (Jn 4,37). Precisamente sembrando para el bien de los demás participamos en la magnanimidad de Dios: «Una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos serán recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra» (Carta enc. Fratelli tutti, 196). Sembrar el bien para los demás nos libera de las estrechas lógicas del beneficio personal y da a nuestras acciones el amplio alcance de la gratuidad, introduciéndonos en el maravilloso horizonte de los benévolos designios de Dios.

La Palabra de Dios ensancha y eleva aún más nuestra mirada, nos anuncia que la siega más verdadera es la escatológica, la del último día, el día sin ocaso. El fruto completo de nuestra vida y nuestras acciones es el «fruto para la vida eterna» (Jn 4,36), que será nuestro «tesoro en el cielo» (Lc 18,22; cf. 12,33). El propio Jesús usa la imagen de la semilla que muere al caer en la tierra y que da fruto para expresar el misterio de su muerte y resurrección (cf. Jn 12,24); y san Pablo la retoma para hablar de la resurrección de nuestro cuerpo: «Se siembra lo corruptible y resucita incorruptible; se siembra lo deshonroso y resucita glorioso; se siembra lo débil y resucita lleno de fortaleza; en fin, se siembra un cuerpo material y resucita un cuerpo espiritual» (1 Co 15,42-44). Esta esperanza es la gran luz que Cristo resucitado trae al mundo: «Si lo que esperamos de Cristo se reduce sólo a esta vida, somos los más desdichados de todos los seres humanos. Lo cierto es que Cristo ha resucitado de entre los muertos como fruto primero de los que murieron» (1 Co 15,19-20), para que aquellos que están íntimamente unidos a Él en el amor, en una muerte como la suya (cf. Rm 6,5), estemos también unidos a su resurrección para la vida eterna (cf. Jn 5,29). «Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre» (Mt 13,43).

2. «No nos cansemos de hacer el bien»

La resurrección de Cristo anima las esperanzas terrenas con la «gran esperanza» de la vida eterna e introduce ya en el tiempo presente la semilla de la salvación (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 3; 7). Frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás. Efectivamente, incluso los mejores recursos son limitados, «los jóvenes se cansan y se fatigan, los muchachos tropiezan y caen» (Is 40,30). Sin embargo, Dios «da fuerzas a quien está cansado, acrecienta el vigor del que está exhausto. […] Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, vuelan como las águilas; corren y no se fatigan, caminan y no se cansan» (Is 40,29.31). La Cuaresma nos llama a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor (cf. 1 P 1,21), porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (cf. Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol: «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9).

No nos cansemos de orar. Jesús nos ha enseñado que es necesario «orar siempre sin desanimarse» ( Lc 18,1). Necesitamos orar porque necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una ilusión peligrosa. Con la pandemia hemos palpado nuestra fragilidad personal y social. Que la Cuaresma nos permita ahora experimentar el consuelo de la fe en Dios, sin el cual no podemos tener estabilidad (cf. Is 7,9). Nadie se salva solo, porque estamos todos en la misma barca en medio de las tempestades de la historia [2]; pero, sobre todo, nadie se salva sin Dios, porque sólo el misterio pascual de Jesucristo nos concede vencer las oscuras aguas de la muerte. La fe no nos exime de las tribulaciones de la vida, pero nos permite atravesarlas unidos a Dios en Cristo, con la gran esperanza que no defrauda y cuya prenda es el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo (cf. Rm 5,1-5).

No nos cansemos de extirpar el mal de nuestra vida. Que el ayuno corporal que la Iglesia nos pide en Cuaresma fortalezca nuestro espíritu para la lucha contra el pecado. No nos cansemos de pedir perdón en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, sabiendo que Dios nunca se cansa de perdonar [3].  No nos cansemos de luchar contra la concupiscencia, esa fragilidad que nos impulsa hacia el egoísmo y a toda clase de mal, y que a lo largo de los siglos ha encontrado modos distintos para hundir al hombre en el pecado (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 166). Uno de estos modos es el riesgo de dependencia de los medios de comunicación digitales, que empobrece las relaciones humanas. La Cuaresma es un tiempo propicio para contrarrestar estas insidias y cultivar, en cambio, una comunicación humana más integral (cf. ibíd., 43) hecha de «encuentros reales» ( ibíd., 50), cara a cara.

No nos cansemos de hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo. Durante esta Cuaresma practiquemos la limosna, dando con alegría (cf. 2 Co 9,7). Dios, «quien provee semilla al sembrador y pan para comer» (2 Co 9,10), nos proporciona a cada uno no sólo lo que necesitamos para subsistir, sino también para que podamos ser generosos en el hacer el bien a los demás. Si es verdad que toda nuestra vida es un tiempo para sembrar el bien, aprovechemos especialmente esta Cuaresma para cuidar a quienes tenemos cerca, para hacernos prójimos de aquellos hermanos y hermanas que están heridos en el camino de la vida (cf. Lc 10,25-37). La Cuaresma es un tiempo propicio para buscar —y no evitar— a quien está necesitado; para llamar —y no ignorar— a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar —y no abandonar— a quien sufre la soledad. Pongamos en práctica el llamado a hacer el bien a todos, tomándonos tiempo para amar a los más pequeños e indefensos, a los abandonados y despreciados, a quienes son discriminados y marginados (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 193).

3. «Si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos»

La Cuaresma nos recuerda cada año que «el bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día» (ibíd., 11). Por tanto, pidamos a Dios la paciente constancia del agricultor (cf. St 5,7) para no desistir en hacer el bien, un paso tras otro. Quien caiga tienda la mano al Padre, que siempre nos vuelve a levantar. Quien se encuentre perdido, engañado por las seducciones del maligno, que no tarde en volver a Él, que «es rico en perdón» (Is 55,7). En este tiempo de conversión, apoyándonos en la gracia de Dios y en la comunión de la Iglesia, no nos cansemos de sembrar el bien. El ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda. Tenemos la certeza en la fe de que «si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos» y de que, con el don de la perseverancia, alcanzaremos los bienes prometidos (cf. Hb 10,36) para nuestra salvación y la de los demás (cf. 1 Tm 4,16). Practicando el amor fraterno con todos nos unimos a Cristo, que dio su vida por nosotros (cf. 2 Co 5,14-15), y empezamos a saborear la alegría del Reino de los cielos, cuando Dios será «todo en todos» (1 Co 15,28).

Que la Virgen María, en cuyo seno brotó el Salvador y que «conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19) nos obtenga el don de la paciencia y permanezca a nuestro lado con su presencia maternal, para que este tiempo de conversión dé frutos de salvación eterna.

Roma, San Juan de Letrán, 11 de noviembre de 2021, Memoria de san Martín de Tours, obispo.

 

FRANCISCO

 


[1] Cf. S. Agustín, Sermo, 243, 9,8; 270, 3; Enarrationes in Psalmos, 110, 1.

[2] Cf. Momento extraordinario de oración en tiempos de epidemia (27 de marzo de 2020).

[3] Cf. Ángelus del 17 de marzo de 2013.

 

 

Link: https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/20211111-messaggio-quaresima2022.html

¡Felicidades Santo Padre!

¡Feliz Cumpleaños Papa Francisco! Quienes formamos parte de la Comisión arquidiocesana de Pastoral Social te saludamos con afecto, pidiendo al Señor que siga bendiciéndote en tu fructífero ministerio pastoral.

 

Y nos unimos en oración por él, como nos pide. Que Jesús lo bendiga y la Virgen lo cuide.

«Fratelli tutti y Laudato Si’ han puesto de relieve el pensamiento social del Papa»

En su disertación en la XXIV Jornada de Pastoral Social, el cardenal Poli señaló que el Papa Francisco muestra una constante aspiración por un mundo más fraterno, su proyección social y la necesaria construcción de puentes.

 

«Como las encíclicas Fratelli tutti y la ya muy conocida Laudato Si’ –cuyas citas y referencias en estas Jornadas fueron frecuentes-, han puesto de relieve el pensamiento social del Papa Francisco, intentaré, a partir de una lectura atenta, recorrer en algunos documentos y catequesis de su ya extensa enseñanza, la constante aspiración por un mundo más fraterno, su proyección social y la necesaria construcción de puentes de entendimiento, a partir de una de sus propuestas más insistentes en su docencia: «la cultura del encuentro»»  comenzó diciendo el cardenal Mario Poli.

«…el magisterio pastoral del Papa Francisco ha sacado a la luz los desafíos más sensibles a la Iglesia y a la comunidad humana. Así se hizo eco de temas como la familia, el cuidado de la creación, los niños y jóvenes, los refugiados, los inmigrantes, los ancianos descartados en sociedades insensibles» agregó en otro párrafo de su presentación.

Finalmente auguró para nuestra Patria que con la esperanza , virtud-fuerza que nos pone de pié para avanzar y nos alienta a ver posibilidades donde otros claudican y auguran fracasos, descubramos «caminos que se abren y con ella siempre habrá destino.» 

 

¡Estos son los disertantes de nuestra XXIV Jornada de Pastoral Social!

Les presentamos a quienes nos acompañarán el próximo sábado 4 de diciembre de 10 a 18 hs. en nuestra XXIV Jornada de Pastoral Social en el Auditorio FOETRA sito en Hipólito Yrigoyen 3171 (CABA).

 

 

 

PARA INSCRIBIRSE haga click aqui

 

Terminó la Vª Sesión de la Asamblea Sinodal

La quinta sesión de la Asamblea Sinodal de Buenos Aires se desarrolló este sábado 20 de noviembre con el título que propuso el Documento de Trabajo: Caminamos juntos en el Espíritu para crecer en la comunión sinodal en nuestra ciudad.

 

 

El secretario general del sínodo, monseñor Enrique Eguía Seguí, comenzó la jornada dando la bienvenida y presentando el trabajo que se realizará durante la sesión. Por su parte, Enrique Catalano y Alejandra La Rocca, moderadores de la Asamblea, invitaron a los sinodales a renovar el entusiasmo para el trabajo en esta sesión.

 

La mañana continuó con la oración en la que participaron los sinodales presentes y el cardenal Mario Poli.

 

La introducción del trabajo del día estuvo a cargo del relator general, monseñor Ernesto Giobando y del padre Emiliano Pierini, relator adjunto de la sesión. El padre Pierini expresó que el “caminar juntos” se valora mejor, no cuando el camino es mero proyecto, sino cuando se ha dejado huella en el camino junto a otros, destacando que “a caminar juntos se aprende caminando”.

 

Y planteó como principal objetivo del día, el trabajo sobre propuestas bellas y realizables para que todos puedan sumarse a la corriente de renovación que implica asumir la evangelización de la ciudad con un estilo sinodal. De este modo invitó a trabajar sobre los tres aspectos que el documento despliega como itinerario hacia una Iglesia más sinodal; camino, discernimiento y conversión.

 

Monseñor Ernesto Giobando se sumó a la presentación del padre Pierini para orientar en el discernimiento comunitario desde la riqueza de la espiritualidad ignaciana.

 

Finalmente, el padre Emiliano Pierini, a partir de las propuestas del quinto capítulo, invitó a los sinodales a tener en cuenta como prioridad el fortalecer los espacios de participación eclesial para que la vida y la misión de nuestra arquidiócesis sea reflejo de una iglesia sinodal.

 

La mañana continúo, como en la reuniones anteriores, en los grupos mínimo y menores donde se reflexionó sobre el quinto capítulo y se aprobó el relato de lo vivido en cada uno de los círculos menores para incluirlos en los textos finales de la Asamblea.

 

Luego del almuerzo, Nora Rodriguez y el P. Eduardo Graham, miembros del Consejo de Redacción, presentaron a la Asamblea una síntesis de las conclusiones y aportes de la IVª Sesión.

 

El padre Carlos Galli junto a María del Carmen Winkelmann, miembros del Consejo de Redacción, presentaron seguidamente un borrador del IIº Documento Final que votará la Asamblea la próxima semana.

 

Posteriormente, algunos sinodales presentaron a la Asamblea los relatos del camino recorrido por los círculos menores durante las sesiones sinodales aprobados durante la mañana.

 

Los aportes personales al capítulo cinco, Caminamos juntos en el Espíritu para crecer en la comunión sinodal en nuestra ciudad, se refirieron a la sinodalidad como signo de fraternidad, la conversión personal y comunitaria, los consejos pastorales en los distintos niveles eclesiales, la espiritualidad de comunión, diseñar líneas pastorales regionales, el clericalismo y el lugar de los laicos.

 

El espíritu de comunión vivido en esta sesión del Sínodo de Buenos Aires quedó expresado en las palabras que compartiera el P. Pierini al inicio de la jornada: “no hacemos sínodo porque es una buena estrategia pastoral. Hacemos sínodo porque la comunión sinodal es nuestro ADN cristiano”.

¡La XXIV Jornada de Pastoral Social ya tiene fecha!

¡Nuestra XXIV Jornada de Pastoral Social ya tiene fecha! Será el sábado 4 de diciembre en el Auditorio FOETRA. ¡Inscribite acá!

 

 

 

 

El proximo sábado 4 de diciembre de 9 a 18 tendrá lugar la XXIV Jornada de Pastoral Social de nuestra arquidiócesis de Buenos Aires en el Auditorio FOETRA (Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina) ubicado en Hipólito Yrigoyen 3171, del barrio porteño de Almagro.

 

 

PARA INSCRIBIRSE haga click aqui

 

 

⌈Próximamente estará disponible el programa completo⌋

 

Se realizó la IIIª Sesión de la Asamblea Sinodal

Con la oración inicial junto al cardenal Mario Poli, el sábado 23 de octubre comenzó la IIIª Sesión de la Asamblea Sinodal de Buenos Aires.

 

 

En la apertura de este tercer encuentro, el obispo auxiliar de Buenos Aires y secretario general del Sínodo, monseñor Enrique Eguia Seguí, destacó el gran compromiso de los sinodales en los trabajos preparatorios para esta sesión.

A continuación, ante más de 200 delegados sinodales, el relator general, monseñor Ernesto Giobando SJ, obispo auxiliar de Buenos Aires, hizo una introducción al capítulo tercero del Documento de Trabajo: Caminamos juntos en el anuncio testimonial del Evangelio.

El relator adjunto de esta sesión fue el Pbro. Andrés F. Di Ció quien compartió algunas notas relevantes sobre el tema de la jornada. En el inicio de su exposición, se refirió a la íntima unidad de las cuatro dimensiones de la Iglesia: amor servicial, anuncio testimonial, celebración festiva y comunión sinodal. “La integración es la clave de la auténtica evangelización”, recordó el P. Di Ció, quien destacó que “el anuncio tiene fuerza salvífica porque es Cristo mismo el que se hace presente, el que se comunica en nuestras palabras”. El relator concluyó su presentación motivando a los sinodales a preguntarse: ¿qué es lo que más urge en el corazón de Jesús para nuestra Iglesia de Buenos Aires?

Iluminados por los relatores, los sinodales se reunieron en los grupos de trabajo para reflexionar a partir del capítulo 3 y sus propuestas. Como en las anteriores jornadas, este discernimiento se reflejó en tres propuestas que surgieron en cada grupo menor.

Al comenzar la tarde, Mons. Gustavo Carrara y Carolina Bacher Martínez, miembros del Consejo de redacción, presentaron a la Asamblea algunas claves que surgieron de un primera lectura y análisis de los numerosos aportes recibidos durante la IIª Sesión.

Para iniciar los aportes de la sesión, se presentó un testimonio en video del Pbro. Ignacio Copello desde Lwena, Angola, en el marco del proyecto Iglesias Hermanas. En su testimonio, el sacerdote invitó a toda la Asamblea a desplegar la misión evangelizadora en la arquidiócesis y más allá de ella.

A continuación, algunos sinodales que habían presentado sus aportes por escrito al tercer capítulo, hicieron su exposición al resto de los sinodales. Sus intervenciones se centraron en torno a la pastoral familiar, la escuela católica, los itinerarios formativos para adultos, los niños y jóvenes, la catequesis, los medios de comunicación y las tecnologías digitales. Al mismo tiempo se refirieron al anuncio kerygmático, la pastoral en los colegios estatales, la pastoral universitaria, los santuario y la evangelización en los barrios marginales.

Al finalizar la sesión, el cardenal Poli presidió la Eucaristía dando inicio diocesano al Sínodo universal sobre la sinodalidad propuesto por el Papa Francisco para los próximos dos años. En su homilía, destacó que “es necesario caminar juntos hacia una Iglesia sinodal, donde la comunión de sus miembros y la participación activa de todos los bautizados renueve el espíritu apostólico y misionero”.

El próximo 6 de noviembre se llevará a cabo la IVª Sesión a partir del cuarto capítulo del Documento de Trabajo titulado: “Caminamos juntos para que la vida en Buenos Aires sea celebración y fiesta de la fe”.

Misa Apertura Arquidiocesana del Proceso Sinodal (2021-2023)

Nuestro Arzobispo junto a sus Obispos Auxiliares, determinó que la Misa de Apertura Arquidiocesana de esta etapa sea el sábado 23 de octubre.

 

El Papa Francisco el fin de semana pasado, 9 y 10 de octubre, dio inicio al Proceso Sinodal, “que el Espíritu nos guiará y nos dará la gracia para seguir adelante juntos, para escucharnos recíprocamente y comenzar un discernimiento en nuestro tiempo, siendo solidarios con las fatigas y los deseos de la humanidad… las palabras claves del Sínodo son tres: comunión, participación y misión” (cf. Momento de reflexión para el inicio del Proceso Sinodal, 9 de octubre de 2021)

Se ha pedido que este proceso comience en cada diócesis a partir del 17 de octubre y se realice la apertura en cada Iglesia local. En nuestro caso, coincide con el desarrollo de la Primera Asamblea Sinodal Arquidiocesana: “Caminemos juntos en el Espíritu para renovar la misión en Buenos Aires”.

Nuestro Arzobispo, el Cardenal Mario A. Poli, junto a sus Obispos Auxiliares, determinó que la Misa de Apertura Arquidiocesana de esta etapa sea en la 3° sesión de la Asamblea reunida en el Seminario Metropolitano, solo con todos los sinodales, el sábado 23 de octubre, culminada la jornada.

Esta Celebración Eucarística será grabada por el canal orbe 21. A su vez pedimos que en todas las Parroquias y comunidades eclesiales de la Arquidiócesis de Buenos Aires que en ese fin de semana, 23 y 24 de octubre, celebremos la Misa con motivo del Sínodo, rezando este tiempo especial de discernimiento, tanto por la Iglesia Universal como Local. Enviaremos sugerencias o subsidios para dicha oportunidad.

Sigamos rezando la Oración del Sínodo Arquidiocesano en todas las comunidades invocando a la Santísima Trinidad, bajo el amparo de la Virgen Maria y la protección del patrono de la ciudad, San Martin de Tours.

Padre Misericordioso,
como Iglesia de Buenos Aires

queremos ponernos en camino.

A la escucha de la Palabra de tu Hijo

y escuchándonos entre nosotros.

Queremos ser misioneros misericordiosos,

aprender a detenernos,

y ser compasivos ante toda miseria humana.

 

Que tu Espíritu de amor nos impulse,

para hacer de nuestro Sínodo

un espacio de comunión y renovación.

Madre del Buen Ayre, no nos desampares.

San Martín de Tours, ruega por nosotros.

Amen

«No se puede vivir de subsidios, todos puedan desarrollar sus dones»

Lo subraya el Papa Francisco en un videomensaje al 57º Coloquio «Logremos una Argentina sostenible» organizado por el Instituto para el desarrollo empresarial de la Argentina

 

 

Lo que da dignidad es el trabajo: lo repite el Papa Francisco al saludar el espacio de diálogo organizado por la Fundación Idea y la Unión de trabajadores de la economía popular de la República Argentina, a quienes se dirige en un videomensaje hecho público este jueves 14 de octubre.

Lo que da dignidad es el trabajo

El Sumo Pontífice subraya las varias veces en que se ha referido a la noble vocación del empresario que busca “con creatividad” producir riqueza y diversificar la producción, haciendo posible al mismo tiempo – dice el Papa – la generación de puestos de trabajo.

“No me cansaré de referirme a la dignidad del trabajo: Lo que da dignidad es el trabajo. El que no tiene trabajo, siente que le falta algo, le falta esa dignidad que da propiamente el trabajo, que unge de dignidad”. 

“No desprecio la cultura del trabajo”

Y en primera persona el Santo Padre Francisco pone en claro lo sostenido por alguna persona:

“Algunos me han hecho decir cosas que yo no sostengo: que propongo una vida sin esfuerzo, o que desprecio la cultura del trabajo. Imagínense si se puede decir eso de un descendiente de piamonteses, que no vinieron a nuestro país con ganas de ser mantenidos sino con un enorme deseo de arremangarse para construir un futuro para sus familias. Es curioso, no ponían la plata en el banco los migrantes, sino ladrillos y terreno. La casa, lo primero. Miraban adelante hacia la familia. Inversión de familia”. 

El trabajo es el camino de maduración

El trabajo, continúa el Papa, “expresa y alimenta la dignidad del ser humano, le permite desarrollar las capacidades que Dios le regaló, le ayuda a tejer relaciones de intercambio y ayuda mutua, le permite sentirse colaborador de Dios para cuidar y desarrollar este mundo, le hace sentirse útil a la sociedad y solidario con sus seres queridos”. Y precisamente “por eso”, el trabajo, “más allá de los cansancios y dificultades, es el camino de maduración, de realización de la persona, que da alas a los mejores sueños”, añade.

Los subsidios son sólo una ayuda provisoria

Queda claro”, afirma el Papa, que siendo así, “los subsidios sólo pueden ser una ayuda provisoria”:

No se puede vivir de subsidios, porque el gran objetivo es brindar fuentes de trabajo diversificadas que permitan a todos construir el futuro con el esfuerzo y el ingenio. Por ser diversificadas, abren el camino para que las distintas personas encuentren el contexto más adecuado para desarrollar sus propios dones, ya que no todos tienen las mismas capacidades e inclinaciones.

Que todos puedan desarrollar los propios dones

El desarrollo de los propios dones “porque no todos tienen las mismas capacidades e inclinaciones», es pues, el objetivo indicado por el Sumo Pontífice, que se realiza a través del diálogo “entre empresarios y los trabajadores”. Un diálogo que – tal como subraya el Obispo de Roma– no es sólo indispensable, sino también “fecundo y prometedor”.

Francisco concluye el videomensaje dando las gracias por el coloquio planteado “con un propósito tan noble”, con su bendición, y pidiendo que no se olviden de rezar por él.

 


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